“Desde el día 2 de mayo los escáneres no funcionan y eso es un problemón”, denuncia un usuario del transporte aéreo mediante un video de 30 segundos grabado el miércoles en el aeropuerto internacional de Puerto Escondido.
En la corta grabación se da cuenta de la entrega de equipaje en las diferentes líneas aéreas pero, evitando cualquier protocolo de seguridad e incluso privacidad, los trabajadores de una presunta empresa de seguridad privada, abren los equipajes a pesar de estar cerrados, violan candado o cerraduras electrónicas para revisar ropa, artículos y enseres personales de los pasajeros.
En un post bajo el título “El aeropuerto de Puerto Escondido… en el escándalo” se comenta que la terminal aérea está convertida en el centro de una polémica que ya no puede esconderse debajo de la pista… ni detrás de un uniforme de seguridad privada.
“Los usuarios denuncian abusos. Denuncian improvisación. Hay revisiones que rayan en la ilegalidad. Y lo peor… denuncian que la autoridad simplemente observa”.
Invierten en su “expansión”
La terminal aérea de Puerto Escondido es operada por el Grupo Aeroportuario Turístico Mexicano (GATM) que, además, tiene a cargo la terminal de Tepic, Nayarit.
De acuerdo a información liberada a principios de marzo de este año, ambas terminales se encuentran en su etapa final de expansión y estrenarán nuevos edificios terminales en el último trimestre de 2026. La firma es filial de la trasnacional Mota Engil.
Falla equipo de rayos X
El usuario aeroportuario confirmó en el breve video que “desde el pasado 2 de mayo, el equipo de rayos X y detector de explosivos dejó de funcionar. Sí… en un aeropuerto internacional”. Y ante la falla técnica, la ‘solución’ habría sido abrir maletas manualmente. “Así como usted lo escucha. Equipaje con candados, con clave, con llave… siendo inspeccionado físicamente por personal de seguridad privada mientras los pasajeros observan cómo les desacomodan sus pertenencias “buscando” algún objeto sospechoso”
Casi 3 mil pasajeros diarios
De acuerdo a estadísticas oficiales, el aeropuerto de Puerto Escondido ha recibido, al cierre del mes de abril, 327 mil 585 pasajeros nacionales y 26 mil 043 de procedencia internacional y ha experimentado un acelerado crecimiento con introducción de nuevos vuelos e itinerarios. En total, en lo que va de 2026 ha atendido a 353 mil 628 visitantes; el 92.6% son viajeros nacionales contra 7.4% de visitantes llegados en vuelos internacionales.
Los usuarios de la terminal aérea se cuestionan “¿dónde están los protocolos internacionales? ¿Dónde quedó la tecnología aeroportuaria? ¿Dónde está la autoridad aeronáutica? Porque una cosa es la seguridad aérea… y otra muy distinta es la improvisación disfrazada de protocolo”
Además, se señalan irregularidades como el cobro en el estacionamiento de la terminal aérea con procedimientos que califican “arcaicos” al no respetar o tolerancia o facilitar el pago “Con un procedimiento arcaico, lento y absurdo para un destino turístico que presume modernidad internacional.
Crecimiento de 14% anual
De acuerdo a información de la empresa controladora, el Aeropuerto de Puerto Escondido cerró 2025 con cerca de un millón de pasajeros y un crecimiento anual de casi 14%, “el más alto entre aeropuertos de playa en el país”. Para finales de 2026, se inaugurará un nuevo edificio terminal de 18 mil metros cuadrados.
“Es un edificio de aproximadamente 18 mil metros cuadrados contra un edificio que tenemos de apenas 2 mil 500 a 3 mil metros”, la obra incluye mejoras en plataforma y posiciones comerciales, y busca integrarse arquitectónicamente con el entorno del destino y cumpla con criterios de sostenibilidad, indicó en marzo Lorenzo Ochoa Castro-Leal, director de Administración y Finanzas de Aeropuertos Mexicanos (AME), filial de la trasnacional Mota Engil.
Muy moderno pero terminal improvisada
Para pasajeros “el aeropuerto presume filtros de migración, de Hacienda, Senasica, Seneam, Guardia Nacional, Marina, Sedena, Fiscalía General de la República, AFAC y una larga lista de autoridades federales y concesionarios que, en teoría, deberían garantizar una operación segura, legal y eficiente”, pero con sistemas arcaicos de revisión de equipaje
“El problema —dicen al interior— es que no hay presupuesto pero, cuando hablamos de aviación comercial no estamos hablando de un mercado municipal ni de una terminal improvisada. Estamos hablando de seguridad aérea. De vidas humanas. De confianza internacional. De turismo. De imagen país”, señalan en su crítica







































