En el congreso de Oaxaca se presentó una iniciativa para que las unidades de transporte público dispongan de espacios exclusivos para las mujeres, reservando al menos el 20 por ciento de los asientos de fácil acceso, se busca “garantizar el derecho de las usuarias a una movilidad segura, digna y libre de violencia”, señala la exposición de motivos.
La propuesta legislativa también plantea otorgar atribuciones específicas a la Secretaría de Movilidad (Semovi) para supervisar de forma permanente que los prestadores del servicio respeten esta disposición, así como aplicar las sanciones correspondientes en caso de omisión por parte de los concesionarios.
De acuerdo con la exposición de motivos el traslado público se convierte en una herramienta de desarrollo cuando ofrece condiciones de protección, ya que permite que las mujeres amplíen sus posibilidades de estudiar, trabajar, emprender o participar en actividades comunitarias de forma autónoma. Garantizar la integridad en los trayectos es mucho más que mejorar un servicio: es abrir la puerta a una entidad más justa, accesible y humana.
QUE NO ES MEDIDA DISCRIMINATORIA
Señaló que establecer áreas preferentes en los distintos medios de transporte no es una medida divisoria, sino una afirmación del derecho de las mujeres a transitar con tranquilidad. Además, la propuesta se fundamenta en casos como la Ciudad de México, y países como Japón e India, donde la implementación de vagones o secciones exclusivas ha permitido prevenir agresiones y mejorar la experiencia de viaje.









































