Preparar una salsa en México se ha convertido en un gasto cada vez más alto. En el último año, productos esenciales como el jitomate y el chile han registrado aumentos de hasta 200 por ciento, reflejando el impacto directo de la inflación en la alimentación cotidiana.
Datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) muestran que el jitomate saladet casi triplicó su precio en algunos mercados mayoristas, mientras que distintas variedades de chile presentan incrementos que superan el 100 por ciento.
JITOMATE: ALZA ACELERADA EN UN AÑO
El jitomate saladet es uno de los productos más afectados. En Sinaloa, su precio pasó de 10.32 a 30 pesos por kilogramo, mientras que en Puebla subió de 21.33 a 37.50 pesos, lo que representa incrementos de hasta 190 por ciento en ciertos puntos del país.
El jitomate bola también registró un aumento, aunque más moderado, de 22.5 por ciento anual, alcanzando los 50 pesos por kilo.
Estos incrementos impactan directamente en la dieta diaria, al tratarse de uno de los ingredientes más utilizados en la cocina mexicana.
CHILES, EL OTRO GOLPE A LA CANASTA
El encarecimiento no se limita al jitomate. El chile poblano se disparó 183 por ciento, al pasar de 21.2 a 60 pesos por kilo. En tanto, el chile jalapeño duplicó su precio con un alza de 132 por ciento, y el serrano aumentó 68 por ciento.
Este comportamiento afecta productos básicos como salsas, guisos y antojitos, donde estos ingredientes son fundamentales.
MÁS PRODUCTOS AL ALZA
El aumento de precios se extiende a otras hortalizas. El pepino duplicó su costo al pasar de 14 a 28 pesos por kilo, mientras que la papa subió 33 por ciento.
La zanahoria registró incrementos superiores al 60 por ciento, e incluso mayores al 100 por ciento en algunas presentaciones. También se reportan alzas en productos como el brócoli (25 por ciento) y la acelga (más del 20 por ciento).
En frutas, el comportamiento es mixto, pero destacan aumentos como el de la guayaba (34 por ciento) y el melón cantaloupe (más del 25 por ciento).
INFLACIÓN PRESIONA ALIMENTOS FRESCOS
De acuerdo con datos oficiales, los productos agropecuarios continúan siendo los principales impulsores de la inflación. En el componente no subyacente, los precios de frutas y verduras crecieron 10.75 por ciento.
Entre los productos que más subieron en marzo destacan el pepino (42.71%), jitomate (42.01%) y limón (18.26%).
En contraste, algunos productos mostraron bajas, como el huevo (-2.69%), la carne de cerdo (-1.28%) y ciertos servicios de telecomunicaciones.
POLÍTICA MONETARIA Y PERSPECTIVAS
En este contexto, el Banco de México retomó los recortes a la tasa de interés, ubicándola en 6.75 por ciento, en un intento por equilibrar el crecimiento económico sin perder de vista el control inflacionario.
Sin embargo, la persistencia de aumentos en alimentos básicos plantea un desafío: aunque la inflación general pueda moderarse, el impacto en el bolsillo de las familias sigue siendo significativo.











































