Lo que debían ser días de esparcimiento familiar se transformaron en luto y reclamos sociales tras el fallecimiento de dos jóvenes en centros recreativos de la región. Ambos incidentes, ocurridos en balnearios de alta afluencia, han puesto bajo la lupa la responsabilidad de los comités locales y de Protección Civil ante la falta de protocolos de emergencia.
LAS VÍCTIMAS Y LOS SINIESTROS
La racha fatal inició en el balneario Monte Flor, en San Juan Bautista Valle Nacional. Agustín R. B., de 23 años, se encontraba conviviendo con amigos cuando una pesada rama se desprendió de un árbol y lo impactó directamente. Pese a la llegada de los cuerpos de auxilio, las lesiones fueron instantáneas y fatales.
Días después, la tragedia se trasladó al balneario El Zuzul, en Santa María Jacatepec. Ahí, José A., de 22 años y originario de Tuxtepec, perdió la vida por ahogamiento durante el Jueves Santo. De acuerdo con versiones extraoficiales, tras confirmarse el deceso, el grupo de amigos que acompañaba al joven abandonó el lugar, dejando incluso pertenencias en la zona, sin que hasta ahora se haya esclarecido el motivo de su retirada.
ACTUAR DE AUTORIDADES Y PARAMÉDICOS
En ambos casos, paramédicos acudieron al llamado de emergencia solo para confirmar que los varones ya no presentaban signos vitales. Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) realizaron el levantamiento de los cuerpos para las necropsias de ley.
Como medida inmediata, las autoridades de Valle Nacional ordenaron el cierre provisional de Monte Flor para realizar labores de mantenimiento preventivo y deslinde de responsabilidades. Sin embargo, en el caso de El Zuzul, persiste un vacío informativo por parte de las autoridades de la agencia Vega del Sol.
PRIMERAS INVESTIGACIONES Y DENUNCIA CIUDADANA
La fiscalía local ha abierto las carpetas de investigación correspondientes. Mientras tanto, habitantes y turistas han estallado en críticas contra la administración de estos sitios. Denuncian que, a pesar de los ingresos generados por el turismo en Semana Santa, no existe presencia de salvavidas capacitados ni personal de Protección Civil Municipal que supervise las áreas de riesgo.
La falta de señalización y la nula vigilancia preventiva son señaladas como los factores principales que convirtieron estos espacios de recreación en escenarios de tragedia.






































