Una jornada de tragedia y caos vial se vivió la noche de este lunes 30 de marzo sobre la Carretera Internacional 190. El saldo fue de una mujer fallecida y un motociclista lesionado en dos accidentes distintos ocurridos con apenas minutos de diferencia a la altura de la agencia de Santa Rosa Panzacola.
FATAL DESENLACE FRENTE A BODEGA AURRERÁ
El primer incidente se registró alrededor de las 20:26 horas, cuando el servicio de emergencias C-5 alertó sobre una persona derribada en la parada del “BinniBus”, frente a la tienda Bodega Aurrerá. En el lugar, una camioneta Nissan NP300 color blanco, con placas RX8762C, embistió violentamente a una mujer identificada como C.B.G., originaria de San Lorenzo Cacaotepec, Etla.
Paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, a bordo de la ambulancia 045, brindaron los primeros auxilios y estabilizaron a la víctima para su traslado urgente al Hospital Civil ‘Dr. Aurelio Valdivieso’. Lamentablemente, la gravedad de las lesiones superó los esfuerzos médicos y el C-5 confirmó su fallecimiento antes de ingresar al nosocomio.
DETENCIÓN DEL RESPONSABLE
Elementos de la Policía Auxiliar, como primeros respondientes, y la Policía Vial Estatal aseguraron al conductor de la camioneta, identificado como L.C.C., vecino de Miahuatlán de Porfirio Díaz, quien junto con su acompañante fue puesto a disposición del Ministerio Público para deslindar responsabilidades por el delito de homicidio culposo.
SEGUNDO PERCANCE: TURISTA ARROLLA A “ELI”

Mientras las autoridades procesaban el primer accidente, a las 21:00 horas se reportó un segundo atropellamiento a escasos metros, sobre el carril que conduce al Cerro del Fortín.
Eli, conocido chofer de la línea “BinniBus”, se dirigía a su domicilio tras su jornada laboral en una motocicleta Itálika 150. Al circular cerca del puente peatonal de la colonia Bugambilias, fue derribado por un automóvil compacto conducido por un turista que arribaba a la capital para las festividades de Semana Santa.
Personal de Bomberos valoró al motociclista, determinando que sus lesiones no eran de gravedad. Tras una tensa negociación en la que la familia del afectado exigía 10 mil pesos por daños y curaciones, el visitante accedió a cubrir los gastos para evitar el proceso judicial.






































