Una escena de guerra sacudió a la comunidad de La Venta la noche del viernes 27 de marzo. En un ataque directo y despiadado, sujetos fuertemente armados interceptaron y asesinaron a tres integrantes de una familia —padre, madre e hija menor de edad—, confirmando una vez más que la violencia en la región del Istmo de Tehuantepec no respeta edades ni entornos familiares.
PERSECUCIÓN Y MUERTE
De acuerdo con reportes policiales y testimonios de vecinos, las víctimas circulaban a bordo de un automóvil color negro cuando comenzaron a ser perseguidas por una unidad en la que viajaban hombres con armas largas. En un intento desesperado por salvar sus vidas, el conductor aceleró, pero fue alcanzado por las ráfagas de fuego.
El vehículo de la familia recibió más de treinta impactos de bala, la mayoría concentrados en el parabrisas y las puertas laterales. La lluvia de plomo provocó que la unidad se detuviera abruptamente, dejando a sus ocupantes sin vida de manera casi instantánea ante la mirada atónita de quienes transitaban por la zona.
LAS VÍCTIMAS: UNA FAMILIA DESTROZADA
En el lugar fueron identificados los esposos Félix “N” y Fátima “N”, así como su pequeña hija, una niña de tan solo 6 años de edad, quien viajaba en el asiento trasero.
Tras el ataque, y ante la desesperación por la ausencia de servicios médicos inmediatos, familiares de las víctimas arribaron a la escena e intentaron auxiliar a las dos mujeres (madre e hija). En un acto de dolor, las trasladaron por medios propios buscando salvarlas, pero al confirmar que ya no contaban con signos vitales, los cuerpos fueron regresados a su domicilio particular en la calle Independencia.
LABOR DE LAS AUTORIDADES E INVESTIGACIÓN
Elementos de la Policía Municipal y la Guardia Nacional arribaron minutos después para acordonar el área del ataque y resguardar la unidad siniestrada. Por su parte, peritos y agentes de la Vicefiscalía Regional del Istmo iniciaron el levantamiento de casquillos y las diligencias de ley.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) abrió una carpeta de investigación por el delito de homicidio calificado y feminicidio, integrando equipos especializados para dar con el paradero de los sicarios, quienes huyeron con rumbo desconocido tras consumar el crimen.
JUCHITÁN BAJO FUEGO
Este multihomicidio se suma a una racha violenta que ha convertido a Juchitán de Zaragoza en uno de los puntos más críticos del estado. La disputa por el control de rutas y territorios entre grupos delictivos ha dejado una estela de ejecuciones que, lamentablemente, hoy incluye a víctimas colaterales e inocentes, elevando el clima de inseguridad y la exigencia ciudadana de una estrategia de paz real en la zona.






































