Una atmósfera de violencia inminente mantiene en vilo a la región del Istmo de Tehuantepec. Una reciente filtración ha puesto al descubierto un presunto plan de agresión coordinado por el presidente municipal de Santa María Petapa, Aldo Enrique Cruz Domínguez (del partido Movimiento Ciudadano), y el comisariado de Bienes Comunales, Emanuel Castillo Estudillo (afiliado al PRI). Según las denuncias, ambas autoridades estarían organizando un “baño de sangre” mediante un ataque armado dirigido contra las comunidades de San Juan Mazatlán.
DESAFÍO A LA CONSTITUCIÓN Y USO DE ARMAMENTO PESADO
La gravedad de las acusaciones señala que estas autoridades han comenzado a operar bajo una estructura de grupo paramilitar, ignorando flagrantemente los mandatos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Entre las violaciones señaladas destacan:
Violación al Artículo 9: Se les acusa de realizar reuniones armadas para deliberar y tomar decisiones políticas y sociales, acto estrictamente prohibido por la Carta Magna.
Desafío al Artículo 10: Los reportes indican la posesión y apresto de armas de grueso calibre reservadas para el uso exclusivo del Ejército, rebasando el derecho ciudadano de posesión para legítima defensa.
Mofa al Artículo 21: Al pretender ejercer funciones de fuerza por mano propia, los implicados usurpan las funciones de seguridad pública que corresponden únicamente a la Federación, el Estado y los Municipios.
BAJO LA MIRA FEDERAL
Fuentes cercanas al caso aseguran que la región se ha convertido en un “barril de pólvora”. Ante la inminencia del conflicto, el Gobierno Federal ha desplegado drones de vigilancia para monitorear las coordenadas exactas de los sospechosos.
Por su parte, la Fiscalía General de la República (FGR) ya se encuentra integrando las carpetas de investigación correspondientes. El escándalo escala niveles personales para el edil Aldo Cruz, a quien se le vincula directamente con un homicidio previo, lo que agrava la crisis de gobernabilidad en la zona. Las comunidades de San Juan Mazatlán permanecen en alerta máxima ante lo que podría ser una tragedia anunciada.







































