La historia se puede repetir |
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Opinión

Toltecáyotl

La historia se puede repetir

 

Este país fue creado en 1824, por un puñado de ricos mineros y hacendados, que usaron a militares y sacerdotes para independizarse de la corona española y tener el poder dentro de un nuevo modelo de organización, que había surgido apenas en 1776 con la creación de Estados Unidos. En efecto, el país más antiguo del planeta es E.U., porque antes de 1776, no existía ningún país. Había reinos, imperios, federaciones, sultanatos, etc., pero no países. Este nuevo modelo lo crearon los dueños del dinero que se rebelaron contra las monarquías y crearon su propio modelo, en donde el dinero es el que mueve el mundo y el mercado quien dirige y asigna roles.
Pero los criollos históricamente se han caracterizado por incompetentes, pretenciosos e inútiles. Durante los tres siglos de Colonia, se la pasaron criticando y envidiando a sus parientes los gachupines. A diferencia de sus parientes, que eran trabajadores y emprendedores, los criollos siempre vivieron una vida parásita en el periodo colonial, siempre a la sombra de los gachupines. Además, el sistema de castas los ubicó como súbditos de segunda, sin poder acceder a los principales puestos de poder en el gobierno, el ejército y la iglesia. Eso explica porque los iniciadores del levantamiento en contra de la corona, todos eran criollos.
En 1821 los criollos recibieron un inmenso territorio que comprendía más de la mitad de lo que hoy es E.U., las Islas del Caribe y Centro América. En 1828 los criollos expulsaron “de su país” a los gachupines con los que se aliaron para independizarse provocando la primera fuga de capitales, que después de once años de guerra habían dejado a la Colonia en banca rota. Otra cosa que ha caracterizado a los criollos en la historia de “su país”, es la traición y la corrupción. Así que inmediatamente después de expulsar a los gachupines, los criollos se dividen en dos bandos y se enfrentan hasta nuestros días. Los criollos masones escoces pro Europa, centralistas y monárquicos; y los criollos masones yorquinos pro E.U., federalistas y republicanos. Ahora Morena vs. Priam. Como los criollos son poquiteros, su país creció muy poco, se dedicaron a explotar los espacios y negocios que durante la colonia los gachupines trabajaron. De esta manera, en un inmenso territorio, casi despoblado por “euromexicanos”, la vida occidentalizada solo se dio en el centro del país, quedando abandonados los inmensos territorios del Norte y el Sursureste. En medio de una tremenda inestabilidad política, fruto de la incapacidad de los criollos, Santa Ana, estuvo en la presidencia en once ocasiones entre 1866 y 1855, que refleja muy bien el caos y sus capacidades.
Fueron tiempos propicios para que ciudadanos norteamericanos pidieran al gobierno criollo de México, permiso para poblar el territorio abandonado de Texas. Ese fue el principio del despojo de más de la mitad del territorio y la posterior invasión de 1847, por parte del ejército gringo.
Más adelante, en sus permanentes conflictos por el poder, entre criollos conservadores y liberales, los criollos conservadores, al verse derrotados política y militarmente por sus rivales liberales, tuvieron el descaro de ir a Francia a pedir una invasión a “su país”, para quitar del poder a los liberales.
Actualmente muchos de los criollos mexicanos tienen doble pasaporte. Es para ellos, casi un título de alta nobleza y certificado de la supuesta su superioridad racial, económica y cultural. Esta gente, en general, “no tiene madre” en el país, pero casi todos tienen “madre patria” en el extranjero. Son los descendientes de Cortés y sus secuaces, o de aquellas nobles familias que recibieron a las tropas francesas con manteles largos en sus palacetes. Y son ahora, los que piden una intervención militar estadounidense para asegurar la tranquilidad y seguridad de sus familias y negocios.
Esta clase de personas suspiran porque en “su país” ondee la bandera de las barras y las estrellas, en la que no se necesite visa para ir de compras o ir a divertirse. Desde luego que no son todos los mexicanos. Son un puñado de familias que siempre han tenido el poder económico, político y cultural. Si, son pocas, pero muy poderosas.
Como se pretende acabar con su sistema lleno de canonjías, privilegios y abusos, es decir, la viva y rancia corrupción, desean el intervencionismo que componga lo que ellos, por ineptos y corruptos dejaron crecer, y como a mediados del siglo XIX, cuando le pidieron a Napoleón III que les resolviera su problema, ahora quieren que E.U. lo haga.
Mucho cuidado, porque cuando un pueblo no conoce su historia, está obligado a repetirla. Educayotl AC. Descolonizar es dignificar.www.toltecayotl.org