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Los pendientes en educación

 

En los días de la semana pasada asistí en el municipio de Santiago Zacatepec Mixe a la clausura del ciclo escolar donde se entregaron certificados de estudio en diferentes niveles, desde educación inicial hasta de bachillerato. Vi rostros de niñas y niños, de adolescentes y jóvenes indígenas sonrientes, alegres, como también algunos serios, tal vez preocupados por el paso siguiente que habrán de dar ante la incertidumbre que causa siempre lo nuevo, lo desconocido o por falta de recursos económicos.
Desde luego que las actuales generaciones tienen ahora nuevas oportunidades y retos. Pasaron también los tiempos en que sus maestras y maestros tenían que caminar dos o tres días para llegar a sus centros de trabajo. Era un verdadero sacrificio incursionar en el ámbito educativo. Ahora las vías de comunicación facilitan el traslado de los mentores; las nuevas tecnologías están igualmente al alcance de los educandos y los maestros.
En la cabecera municipal egresaron 167 niñas, niños y adolescentes. Cuatro de educación inicial, 38 del Centro de Educación Preescolar Niños Héroes; 43 de las escuelas primarias General Ignacio Zaragoza y Francisco González Bocanegra; 60 de la Escuela Secundaria General José Vasconcelos y 22 del Instituto de Estudios de Bachillerato de Oaxaca, plantel 068.
En las diferentes ceremonias cívicas se resaltó el esfuerzo coordinado entre los maestros y padres de familia para que el alumnado tuviese la atención merecida, pero en el fondo hay grandes vacíos que la Secretaría de Educación Pública y el Instituto Estatal de Educación Pública han dejado crecer en detrimento de los educandos. Falta personal docente y administrativo, así como directores titulares. Es una demanda de años y meses de las autoridades municipales y padres de familia.
En los días de clausura llegaron al pueblo enviados del IEEPO y de la Sección 22 del SNTE a supervisar el estado en que se encuentra trabajando la Escuela Secundaria General José Vasconcelos, que desde hace años y hasta el final del presente ciclo escolar adolecía de falta de personal para que funcione normalmente. En la ceremonia de clausura escuché por fortuna, en la voz del supervisor de la zona escolar 013 de la región Sierra Norte, Arturo Caballero Luis, que hay un compromiso firme de los gobiernos federal y estatal para hacer realidad el derecho de los niños y jóvenes a la educación.
Los espacios educativos en la sierra mixe no son ciertamente los más adecuados, hay que dignificarlos. La misma situación prevalece seguramente en otras regiones de nuestra entidad. Ojalá cambien las cosas con los anuncios oficiales que se escuchan por todos lados. La niñez en general necesita una atención urgente a partir de los espacios físicos dignos, mobiliario y equipo didáctico hasta una plantilla completa de docentes y administrativos para su aprendizaje.
Para el anecdotario: en recientes años, un presidente municipal acudió una y otra vez a las oficinas del IEEPO a solicitar la supervisión del estado físico en que se encontraban las instalaciones escolares de su municipio, con el fin de que fueran rehabilitadas. Fueron tantas las vueltas que dio el edil hasta que finalmente lo sentaron ante el funcionario jefe de departamento para que planteara las necesidades de su pueblo.
Las razones por las no podían hacer la visita era la falta de vehículos y recursos para viáticos. Urgido el edil, explicó al servidor público que los planteles del municipio estaban en condiciones deplorables, por eso su insistencia. Él gobernaba un municipio pobre, pero podían hacer el esfuerzo para poner un transporte y que un técnico fuera a verificar lo reportado. De comer que no se preocuparan.
Se hizo el trato y el técnico hizo puntualmente su trabajo acompañado por el mismo edil y regidores. El diagnóstico lo dio a conocer a los quince días y el edil se puso feliz porque finalmente las autoridades educativas atenderían las escuelas de su municipio. Poco le duró el gusto porque el funcionario del IEEPO le comunicó a los pocos días que los recursos disponibles para la rehabilitación se iban a destinar a la Costa donde el sismo había hechos estragos y había dañado escuelas.
Así las cosas. Además de personal docente y de apoyo, muchos planteles del sector rural e indígena requieren mantenimiento urgente.