Las dos caras de la Radio Pirata |
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Opinión

Crónicas Oaxaqueñas

Las dos caras de la Radio Pirata

 

Recientemente leí en El Imparcial de Oaxaca acerca de la existencia de 200 estaciones de radio piratas en el estado y también he escuchado noticieros de la radio comercial que atacan con fervor a diputados y funcionarios que tienen que ver o apoyaron con recursos a estaciones de radio consideradas ilegales, eso invita a investigar cuál es la realidad del tema en Oaxaca.
El 2 de agosto de 1958, un barco de origen danés se alejó a aguas internacionales y comenzó a transmitir señal de radio sin permiso de las autoridades de su país ni de las comunidades que recibían la frecuencia, se llamaba Radio Mercur, pronto los diarios de Dinamarca comenzaron a llamarle Radio Pirata.

La primera radio pirata en México se ubicó en un automóvil que transmitía desde el sur de la Ciudad de México y todos los días se estacionaba en diferentes calles, en los años setenta empezaron a surgir algunas de forma esporádica y a partir del año 2000 ya se desató un boom para contabilizar miles en todo el país.
Una estación de radio solo requiere de un transmisor, una antena, una mezcladora y un cable coaxial de alto rendimiento que los una, del cable depende la calidad de una transmisión, mediante él se envía el sonido en forma de ondas de radio frecuencia a la antena para ser enviadas.

Hoy día es muy fácil manejar una radio, ya no requiere de varios locutores, con una computadora se puede mantener una programación variada, dar la hora, insertar promocionales, cambiar programas, anunciar las condiciones de temperatura y humedad, con una sola persona puede funcionar correctamente.

La ley que regulaba el uso del espacio aéreo y los satélites (internet y celulares) se llamaba Ley Federal de Radio Televisión, cambió en 2014 y tomó efectos en 2015 como Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, sin embargo su reglamento aún no está actualizado.

De acuerdo con la ley, el uso del espectro radioeléctrico es exclusivo de la nación ya que se considera de su propiedad, para poder usar una frecuencia en el espacio hay que conseguir una concesión, las hay de cuatro tipos, para uso comercial, para uso público, para uso privado y para uso social.

Las concesiones de uso comercial son inalcanzables para un mortal cualquiera, se licitan y llegan a costar millones de pesos, para recuperar esa inversión se usan incluso por encima de las leyes, en horarios familiares transmiten contenido violento, agresivo y de sexo explícito, es decir, contenido no apropiado para todas las audiencias. Su justificación es que mediante el internet hay acceso a captar señales en otro huso horario.

Las concesiones de uso público las opera el gobierno federal, estatal, municipal y universidades públicas, cada estado tiene su sistema de Radio y Televisión, el INPI tiene unas 20 estaciones en toda la república de las cuales cuatro están en Oaxaca, XEGLO de Guelatao, transmite en zapoteco, mixe y chinanteco; XETLA de Tlaxiaco, transmite en mixteco; XEJAM de Jamiltepec, transmite en zapoteco y mixteco de la Costa; y XEOJN de San Lucas Ojitlán que transmite en chinanteco y en mazateco.
Las concesiones de uso privado generalmente son temporales, se solicitan para hacer pruebas de equipo en transmisiones, son para usos muy puntuales.

Hay tres tipos de concesiones de uso social, comunitario, indígena y puro, los solicitantes deben tener propósitos culturales, educativos o científicos, sin fines de lucro, entre sus objetivos debe estar la participación ciudadana directa (que accedan al micrófono niños, ancianos, etc.), convivencia social, igualdad de género, pluriculturalidad e inclusión (ver por personas con capacidades diferentes).

Toda comunidad o grupo social tiene la necesidad real y legítima de comunicarse. Existen personas o agrupaciones que tiene la vocación, la capacidad y la voluntad de satisfacer esa necesidad de comunicación e instalan una radiodifusora aunque sea muy sencilla, normalmente la comunidad lo abraza y está de acuerdo en su existencia, se distinguen por usar lenguaje radiofónico, incluyente, participativo, cultural y educativo, sin fines de lucro, esa es una verdadera radio comunitaria.
Contrariamente existen agrupaciones y personas que en base a esa necesidad de la gente, montan una estación de radio cuyo objeto principal es el negocio, se convierten en mini radiodifusoras comerciales y hacen una simulación ya que manejan el membrete de comunal en sus slogans.

Ese es el conflicto principal, las radios comerciales se sienten ofendidas ya que las radios comunitarias les quitan radioescuchas y anunciantes, ellos pagaron por concesiones millonarias, tienen que tener un transmisor en uso, un transmisor de respaldo y un tercer transmisor emergente, (no pueden salir nunca del aire so riesgo de que les apliquen una multa), las comunitarias no están obligadas y su inversión es muy inferior, ocasionando un efecto pulga en las grandes, chupan sangre de a poquito y causan comezón.

En Oaxaca, más del 90% de las radiodifusoras que operan como comunitarias usan el espectro radioeléctrico de manera ilegal, al no haber regulación, no hay información de cuántas hacen una verdadera labor social sin fines de lucro, quisiera poner algunos ejemplos de anuncios que son muy útiles a la comunidad y que difícilmente hacen las radios comerciales.
-Se anuncia que el señor Pérez viene de EU, llega en dos días, que su familia lo vaya a esperar con varios burros pues trae muchos paquetes.

-Por la mañana comenzó un incendio en los terrenos de la comunidad, se pide a la gente suba a hacer tequio para apagarlo.
-El vecino Juan encontró un toro en su terreno comiendo su siembra, que su dueño pase a recogerlo y hacer el pago del daño.
-Se informa a los ciudadanos del programa anual de las fiestas patronales del pueblo.

-En la agencia municipal hay cartas y paquetes de correo para fulano y zutano, favor de pasar a recogerlos.

El problema de los ataques de la radio comercial y en diarios escritos es que se inicia una guerra que por más fundamentada que esté no contribuye a la conciliación social, muchas estaciones tienen respaldo social porque cumplen con atender necesidades comunitarias reales, tienen la intención de legalizarse pero no había facilidades.

Por iniciativa del presidente AMLO, el Instituto Federal de Telecomunicaciones inició una campaña para regularizar estas radios comunitarias sin que les cueste nada la concesión, entraron en una primera etapa 60 solicitudes de las supuestas 200 radios piratas, IFT ahora podrá verificar que no están haciendo comerciales ni proselitismo político o religioso.
Si las radios comunitarias cumplen con sus objetivos el país va a entrar a un orden social, debilitando paulativamente la transmisión pirata del espacio radioeléctrico, quitarán a la radio comercial radioescuchas pero no anunciantes, que es lo que les duele económicamente.

Con tantas facilidades para obtener una concesión, hasta me dieron ganas de subirme al tren y solicitar una para la segunda etapa, así podría leer mis columnas de béisbol y sociopolíticas ampliando la red de lectores y seguidores (jojo).

Este tema da para muchísimo, prometo volver a tocarlo próximamente, contar las historias de las radios comunitarias oaxaqueñas que sí consiguieron una concesión legalmente y todo lo que tuvieron que pasar, qué dice la ley de telecomunicaciones, qué ventajas arancelarias tiene una radio comunitaria y cómo puede obtener ingresos del presupuesto de las instituciones federales, eso y mucho más.

Los comentarios continuarán la próxima semana.

Si desea contactarme favor escribir a jpr.cronicas@gmail.com
Facebook: Jaime Palau Ranz
Twitter: @jpranz