Megaproyectos en Oaxaca, prueba de fuego para Obrador
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Megaproyectos en Oaxaca, prueba de fuego para Obrador

El presidente electo deberá demostrar si el respeto a los derechos de los pueblos indígenas será una prioridad y se les consultará antes de iniciar cualquier obra: Nemesio J. Rodríguez

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EL DATO

De los 41 megaproyectos eólicos autorizados en México, Oaxaca cuenta con 29; también hay 10 hidroeléctricos, 12 mineros, ocho carreteros, cinco forestales, dos ferroviarios y uno portuario.

Conectar Palenque con Cancún a través de una red ferroviaria de mil 500 kilómetros y un “pequeño canal de Panamá” que atraviese México desde Salina Cruz hasta Coatzacoalcos tienen dos cosas en común: son dos megaproyectos impulsados por el proyecto de nación de Andrés Manuel López Obrador y serán, además, la prueba de fuego para el próximo presidente que deberá demostrar si el respeto a los derechos de los pueblos indígenas será una prioridad y se les consultará antes de iniciar cualquier obra, considera el antropólogo Nemesio J. Rodríguez.

Hasta ahora, apunta, México ha transitado por la vía libre para instalar aerogeneradores, concesionar territorios indígenas, construir súper carreteras, megapresas, desarrollos turísticos y más. Oaxaca es la prueba de ello. De los 29 proyectos eólicos autorizados en el Istmo de Tehuantepec en uno solo se fue a consulta “y está parado por un amparo porque la consulta está mal hecha”.

Ante este escenario, plantea una pregunta breve para los proyectos que AMLO pretende generar en el sur-sureste, un área que concentra la mayor cantidad de población indígena del país: “¿Van a aplicar el 169 o no?”.

“Desde que México firmó su adhesión al 169 de la OIT, estamos hablando de 29 años, no ha generado ninguna de las secretarías de Estado ni instituciones, equipos para llevar a cabo una estructura de consulta de acuerdo a ley”, expresa.

Rodríguez presentó ayer los resultados de un trabajo que le ha tomado una década a su equipo de trabajo, el Atlas Mezinal I que localiza y “permite pensar” en el espacio la relación de megaproyectos localizados en territorios de pueblos indios y negros, “desde el Río Bravo a Tierra del Fuego”. En la cartografía interactiva hay un total de mil 800 megaproyectos localizados, 79 de ellos en Oaxaca, uno de los estados con mayor concentración en el país.

Aunque Rodríguez advierte que la posición frente a los megaproyectos no puede ser maniquea, de blanco o negro, la mayor parte de ellos se desarrolla en condiciones ventajosas para los gobiernos y las grandes empresas.

En el plano de la información, por ejemplo, se observa una de las desventajas más arduas que recorrer. Para las comunidades, muchas de ellas indígenas con índices de marginación y analfabetismo relevantes, muchas sin internet, algunas sin energía eléctrica, un megaproyecto se hace patente cuando ya se han comenzado a instalar aerogeneradores o cuando sus tierras ya han sido concesionadas. A partir de entonces la lucha es cuesta arriba, lucha por llamar a rendir cuentas a las autoridades, lucha por comprender el proceso, las consecuencias, el daño al ambiente, la inversión…

Del otro lado Estado y empresas multinacionales tienen acceso a información confidencial o pública de difícil acceso. “El Estado, por ejemplo, tiene un registro de cuál es la estructura geológica nacional, uno puede entrar y ver, pero la cuestión es cómo la transparencia se convierte en una transparencia oculta, para buscar la información es un lío, es una estructura pública medio mentirosa, es muy difícil encontrarla”.

 

Advertencias frente a la cuarta transformación

El entrevistado subraya que los megaproyectos han revelado la forma en la que se comportan los gobiernos Latinoamericanos, incluidos los progresistas, los de Evo Morales y los de Lula da Silva. Su advertencia es también una duda frente al próximo gobierno de López Obrador.

“Los gobiernos de América Latina en la última década todos han sido extractivistas, una cosa es decir me preocupo más por lo social y otra es cómo concibo otra manera, es decir la cuestión extractivista me va a permitir tener el dinero.

“Hay dos cosas que en ningún tipo de estructuras de proyectos, megaproyectos o medianos proyectos no se toman en cuenta, aunque lo digan, ni la población ni el ambiente. Se busca evitar a la población y tampoco se cumplen las legislaciones existentes, los países firman el 169 de la OIT, que establece la consulta previa e informada, pero podemos preguntar, de los 26 proyectos eólicos que hay en el Istmo de Tehuantepec en un solo se fue a consulta y está parado por un amparo porque la consulta está mal hecha”.

-A estos gobiernos progresistas se les ha criticado tener una visión limitada en su relación con el medio ambiente.

-Está limitada por el capital, son progresistas pero no quiere decir que no sean capitalistas.

 

Magisterio, una ruta frente a los megaproyectos

Para Benjamín Maldonado, doctor en Estudios Amerindios por la Universidad de Leiden, estudioso de los procesos de dominación que ha desarrollado el Estado mexicano a través del sistema escolar oficial, el Atlas Mezinal I es un instrumento a partir del cual se puede reorganizar la lucha contra los megaproyectos en Oaxaca, en la cual el magisterio debe retomar un papel de actor principal.

“Las organizaciones indígenas están más preocupadas ahorita por la lucha local, organismos más amplios son solamente los maestros, podrían mover la organización, si como dice la Sección 22 su interés es contra la reforma educativa, también contra las demás reformas, la lucha contra la reforma energética pasa por el conocimiento de la expansión del capitalismo y de los usos del territorio, su trabajo puede ser fundamental”.

En esta tarea de re-articular en la lucha social a diversos sectores como el indígena, la Sección 22 tendrá en el próximo gobierno una oportunidad de recuperar su lucha propositiva y dejar atrás la postura defensiva a la que le obligó el gobierno de Enrique Peña Nieto.

“La reforma educativa transformó el carácter constructivo de la Sección 22 en defensivo, se han dedicado a defenderse y eso causó el descuido de los modelos educativos y de la relación con la sociedad, tratan de buscar el apoyo social pero para la resistencia contra la reforma, con el cambio de presidente la Sección22, el magisterio en general, puede volver a pensar en apoyar proyectos educativos y sociales, si la sección 22 llama a foros contra la minería, las organizaciones se van a unir”, señaló.

 

79 megaproyectos

El Atlas Mezinal I es un proyecto de localización de megaproyectos coordinado por Nemesio J. Rodríguez, con el diseño y programación web de Flora García. La información se encuentra en seis bancos de datos en continuo proceso de actualización. En la plataforma http://www.puicmezinal.unam.mx/index.php se pueden ubicar uno a uno los megaproyectos mineros, forestales, turísticos, forestales y eólicos, entre otros, así como información adicional como publicaciones, los actores gubernamentales responsables de su autorización y en algunos casos información sobre el desarrollo de los proyectos.

De las bases de datos se desprende que Oaxaca es uno de los territorios más asediados del país por megaproyectos. De los 41 megaproyectos eólicos autorizados en México, Oaxaca cuenta con 29; también hay 10 hidroeléctricos, 12 mineros, ocho carreteros, cinco forestales, dos ferroviarios y uno portuario.

 

 

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