Pastorelas: tradición que libra de la ignorancia
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Pastorelas: tradición que libra de la ignorancia

Las pastorales surgieron en la comunidad de Totojaa, es cuna de los buenos inicios desde el año de 1895

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Las 6 pastorelas que se representan en el poblado de San Agustín Tlacotepec, región Mixteca, contienen las danzas de los demonios, pastores que representan bailables mientras dicen mensajes en versos, mayordomía, padrinos y la música de viento en vivo.

Estos poblados indígenas no han perdido sus tradiciones de escenificación de estas pastorelas, donde la comunidad participa haciendo cada uno su papel sin darse cuenta que están inmersos en una gran obra artística teatral.

Todos son actores extraordinarios que conservan una costumbre que contiene música en vivo, danza, bailes, versos, mensajes en contra del egoísmo, ignorancia y pecado, tres nombres de los diablos, personajes que con sus pasos y ritmos muestran el talento de una cultura teatral que prevalece en estas comunidades nativas de la Ñuu Savi.

 

LAS PASTORELAS

Las pastorelas inician en la Junta del Río, cada 14 de diciembre; Buena Vista, el 16; Totojaa, 18; Yosojica, 20 de diciembre; Ndicayuco, el 22, y el 24, en el centro del municipio de San Agustín Tlacotepec. Además, el 6 de enero cierra con la intervención de los Reyes Magos, también en el centro. Ésta se organiza mediante un comité que se integra por un mayordomo, padrinos, actores y músicos.

Los diablos muestran sus encantos como verdaderos reyes, sus planes malévolos, magia, confunden y dividen, salen de sus cuevas o reinado divulgando malas ideas a los pastores o campesinos, bailan y hacen escenas de valentía con el anuncio que no le crean al hombre que está por llegar, que significa presagio y nostalgia, pero son derrotados por la verdad y el amor de los ángeles y arcángeles que luchan con sus espadas y orientación a los campesinos.

Valerio López Aguilar, de la comunidad de Ndicayuco, da a conocer que todos los de su comunidad se involucra a esta tradición, es una de las claves de unidad y de arte en que todos están incluidos a hacer perdurar estas obras teatrales de los pueblos indígenas mixtecos.

Son actos de fe, porque se pone un verdadero altar al niño Dios, aunque este pasa a segundo plano ante el espectáculo que hacen los demonios; sin embargo, el amor por el niño Dios todos los habitantes lo siente a la hora de participar, es decir, son movidos por esa fe.

 

LAS DANZAS

Con danzas los diablos dan a conocer que ellos son los verdaderos reyes, no el niño Jesús que van a nacer, anuncian que son mejores, tratan a la comunidad de ignorantes, les quitan sus bienes, los dividen, pero Balam, dentro de los pastores, es el abuelo sabio que da consejos, trata de enderezar el camino de quienes están confundidos y que no obedezcan las órdenes de los malvados.

Existen las danzas de combate entre los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael con los diablos como el egoísmo, la lujuria, avaricia, ignorancia, pecado. Lucifer y sus seguidores confunden a los campesinos, les arrebatan sus tradiciones, les hacen creer que el niño que está por nacer es un falso rey.

 

LOS ORÍGENES

Irma Reyes Bautista, de la comunidad de Yosojica, dijo que estas pastorelas son representaciones de manera diferente en cada una de las comunidades, es una tradición, obra de arte, teatro que se mantiene desde hace 125 años, pero desde luego que tiene más de 300 años que se realizan en la región Mixteca, pero estos poblado de San Agustín la han conservado por esos años de manera ininterrumpida.

Por tradición oral estas pastorelas iniciaron a escenificarse entre estos cerros y montes por una persona que venía de la comunidad de Santa Catarina Yosonotú, se desconoce su nombre, pero se está investigando, fue él quien enseñó a los indígenas a jugar estas obras de arte, se dice que le costaba mucho esfuerzo, ya que los habitantes sólo hablan el idioma materno, el Mixteco, pero a pesar de ello se hacían bonitas representaciones.

Desde hace más de 300 años estas obras teatrales se representan en las rancherías de este municipio, se dejó de hacer por varios años, después de que falleció la persona que las montaba, se retomó y se realizan de acuerdo con esta obra literaria que hoy ya cumplen 125 años.

En Yosojica, por ejemplo, son 50 actores en acción, a los que se les tiene que atender, todos bajo el mando mayor de los mayordomo, que en esta ocasión son personas con raíces en la comunidad, el señor Hugo Sánchez Reyes y Graciela Bautista Aguilar, radicados en la Ciudad de México, pero que regresan al encuentro de sus raíces.

Javier Hernández Hernández, integrante del comité de festejo de la ranchería de Totoja, señaló que su pastorela es herencia de sus abuelos; él, a la edad de los 12 años estuvo diciendo las líneas y danzas del diablo de nombre Astucia, ya a los 25 años hizo el personaje de Bras, Lucindo y durante 10 años estuvo haciendo los otros personajes de la pastorela y hoy a sus 78 años de edad sigue cada una de las representaciones dando su colaboración.

Claudio Guzmán Sánchez, vecino participante de 75 años de edad, dijo que las pastorales se realizan en 5 rancherías y en el municipio de San Agustín Tlacotepec, el 24 de diciembre se presenta en el centro en la explanada del palacio municipal y el 6 de enero la obra teatral culmina también en el centro con la intervención de los Reyes Magos.

Este es un espectáculo teatral que incluye danzas y bailes de los pastores, diablos, ángeles y arcángeles, hacen uso de juegos pirotécnicos, antorchas que iluminan el escenario, dicen sus parlamentos y se acompañan de la música en vivo de las orquestas, agrupaciones que se integran de instrumentos musicales como batería, trompetas, saxofones y güiro.

Hacen sus propias pastorelas, cuentan con sus propios libretos y actores, cuatro o seis meses antes inician los ensayos, aunque un año antes se reparten los personajes y se les entregan copias para que se aprendan sus parlamentos.

Don Pánfilo Guzmán Bautista fue uno de los iniciadores, el aparte de ser cuadernero, nombre que se le da al director de la obra teatral en estas comunidades, hacía el personaje de bato y al lado de su hermano Isidro que era Bras, hacían estas obras teatrales.

Desde 1894 se proyectan las pastorelas, pero en 1895 cada población presenta su propio montaje y —desde ahí a la fecha— estas obras de teatro se representan con actores de las propias comunidades.

 

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