Selene, ejemplo de constancia y esfuerzo
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Selene, ejemplo de constancia y esfuerzo

Después de librar obstáculos, la oaxaqueña ha visitado varias partes del mundo, domina varios idiomas y demuestra que nada es imposible

Selene, ejemplo de constancia y esfuerzo | El Imparcial de Oaxaca

Un letrero en el CBTIS 26 de San Felipe del Agua cambió por completo la vida de Selene Velásquez, quien ha demostrado que la constancia y el esfuerzo pueden romper cualquier barrera.

Originaria de Oaxaca de Juárez e hija de madre soltera, Selene recuerda que antes de finalizar sus estudios en el CBTIS 26, donde cursaba la especialidad en Turismo, vio un letrero de promoción de estudios del Tecnológico de Monterrey (una de las instituciones privadas de mayor prestigio en el país, pero también de las más caras).

“Tú puedes hacer tu sueño realidad en el Tec de Monterrey” decía el rótulo en letras grandes, donde se invitaba a los aspirantes al nivel superior a estudiar en dicha institución.

En ese entonces, señala Selene, no tenía mucho conocimiento del Internet y desconocía qué tipo de institución era aquélla que le había llamado la atención.

Leyó la convocatoria para el proceso de admisión y después de consultarlo con su madre, que es trabajadora doméstica, inició con los trámites para buscar ser aceptada, sin saber aún el costo de las colegiaturas y los gastos a los que tendría que enfrentarse.

Como carecía de computadora e Internet en su casa, encontró asesoría en las instalaciones de lo que ahora es el Instituto de la Juventud, donde por medio de un correo electrónico supo que había sido aceptada.

Al inicio, la institución educativa le notificó que sólo le cederían un 10 por ciento de beca y el resto ella tendría que pagarlo.

Después de contestar a la institución que le era imposible estudiar ahí por falta de recursos, al señalar que su madre apenas lograba juntar 850 pesos en dos semanas, una nueva notificación le propuso una beca del 40 por ciento.

Pese al aumento en el porcentaje que evidenciaba el interés de la institución para incorporar a Selene en su cuerpo estudiantil, para la joven aún resultaba difícil solventar los gastos; más aún por las rentas de 5 mil pesos mensuales y el costo en transporte y alimentación que tendría que erogar.

“Era mucho dinero y no sabía qué hacer porque en mi casa apenas 500 pesos se gastaba en un mes”, expuso la joven de 24 años de edad.

Aunque el dinero era una gran limitante para continuar sus estudios, la joven cuenta que decidió arriesgarse y acudir a Monterrey, con el propósito de conseguir trabajo y solventar sus estudios.

Con apoyo de conocidos, Selene logró establecerse en una casa sin conocer a nadie, donde no tuvo que pagar renta y después consiguió trabajo en una empresa que depositaba el sueldo de la joven en la cuenta del Tecnológico; poco a poco, con esfuerzo y empeño, la oaxaqueña pudo lograr más becas por medio de varios programas, que le ayudaron a continuar con sus estudios.

Selene cuenta además que no fue fácil el proceso de cambio; al inicio, comía y podía comprarse solo dos panes y 5 pesos de arroz, pero en el camino encontró varias personas que le brindaron ayuda y apoyo para continuar adelante.

Con ganas de superarse, la joven continúo en la búsqueda de becas con el buen promedio que mantenía. Así logró una mensualidad de apoyo monetario y una beca del 90%.

En el quinto semestre de la carrera en Relaciones internacionales, logró una beca a España y después surgió otra oportunidad para viajar a Corea. “Yo seguía trabajando para ganar dinero y pagar los gastos que no podía pagar la escuela”, explica la joven que domina el inglés, francés, portugués y chino.

Graduada en diciembre de 2015 con promedio de 93, la entrevistada recuerda que apenas el año pasado regresó de un viaje que hizo a Japón en enero de 2016, patrocinado por el Gobierno de ese mismo país. Ahora está como administradora en conocida empresa del país, donde no pierde la oportunidad de conocer más sin dejar a un lado los lazos familiares.

“Mi mamá, me decía ‘Tú trabaja y será recompensado”, puntualizó la joven, luego de asegurar que los sacrificios y esfuerzos han valido la pena.

Selene visita a su madre dos veces al año desde que decidió iniciar sus estudios fuera de su estado natal; afirma que Oaxaca tiene mucho talento, pero debe ser impulsado. Los jóvenes también, dice, deben buscar las oportunidades.