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Piñatas, una tradición vigente en Oaxaca

Con el inicio de las posadas, las piñatas de siete y cinco picos son las más buscadas

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La elaboración de las piñatas es una tradición que se mantiene actualmente en diversos hogares oaxaqueños.

Familias enteras de generación en generación se dedican a esta actividad, para lo cual utilizan diversos tipos de papel, de china, crepé y periódico, así como cartón, engrudo y silicón.

Actualmente, la elaboración de las piñatas se ha convertido en un negocio familiar durante todo el año cuando hacen de todos tipos; sin embargo, durante la temporada decembrina, se dedican más a confeccionar las de 7 y 5 picos, cuyos precios varían de 75 a 95 pesos, entre otros más bajos.

En diversos negocios de venta de piñatas ubicados en distintos puntos de la ciudad, se pueden encontrar de todos tipos y colores, desde caballos, renos, figuras de personajes animados, hechas de cartón o de olla de barro, el precio va de acuerdo con el tamaño y la figura que se escoja.

DE TODOS TIPOS

Nelly Jazmín García Hernández, quien desde hace muchos años se dedica a la elaboración de todo tipo de piñatas, en especial la tradicional de 7 picos —que representa a los 7 pecados capitales—, así como la de 5 picos, renos de Santa Claus entre algunas otras variedades.

Durante todo el año, la familia se dedica a elaborar piñatas para cualquier tipo de eventos. Las que se utilizan en la temporada navideña se empiezan a fabricar en el mes de septiembre, y se inicia con la creación de los moldes.

Recordó que fue una tía la que inició con la elaboración de las piñatas; posteriormente, los sobrinos y primos se juntan cada año para realizarlas y venderlas, siendo las tradicionales de 7 y 5 picos las que tienen mayor demanda.

Para su elaboración se utiliza cartón, papel de china, crepé y metálico, así como las ollas de barro, estableciéndose que en este año el costo de las piñatas se incrementó un poco; sin embargo, existen pequeñas y medianas que tienen un costo que varía de 35 y 50 pesos.

UNA TRADICIÓN

Este 16 de diciembre iniciaron las tradicionales “posaditas”, por lo que se espera que en muchos de los lugares donde se lleve a cabo este tipo de actividad religiosa, los niños y las niñas disfruten rompiendo este tipo de artículos elaborados con ollas de barro, cartón y papel de china, entre otros productos.

Existen varias versiones sobre el inicio de las tradicionales piñatas, una de ellas es que se comenzó en China, en donde se hacia la figura de una vaca cubierta de papel de colores, en donde los mandarines le pegaban con una vara para regar en el campo lo que tenían adentro, luego quemaban el papel y guardaban las cenizas como buena suerte.

Las piñatas desde hace muchos años se han convertido en una tradición que retomaron los mexicanos y se ha mantenido, por lo que en las fiestas infantiles, así como en las tradicionales “posaditas”, es común escuchar “Dale, dale, dale no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino”.

BREVE RESEÑA

Algunas otras leyendas atribuyen el comienzo de la elaboración de las piñatas, a Marco Polo, quien las llevó a Italia, ya que su nombre en italiano es pignattas y significa olla. Posteriormente, fue llevaba a España y Europa en donde se empezó a utilizar en eventos religiosos.

Cada uno de los 7 picos de las piñatas que se rompen durante las festividades decembrinas y en los hogares, representa uno de los siete pecados capitales, mismos que tienen que ser dominados por medio de la fe, al romper la piñata se obsequia dulces y frutas como insignia de la recompensa divina.

Se sabe que los misioneros agustinos manejaron las piñatas con fines evangelizadores, pues su ambiente gracioso cautivaba a la muchedumbre en los cultos religiosos, como en las primeras posadas que se realizaban durante las Misas de Aguinaldo, por los monjes del Convento de San Agustín.