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Tk, la travesía para reivindicar el pensamiento zapoteco

El artista investigador de la cultura zapoteca, asegura que la reivindicación a más de 500 años de iniciada la destrucción de las culturas mesoamericanas, se debe dar en el nivel de pensamiento

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Oaxaca de Juárez, Oaxaca

Si no fuera por sus jaguares, escribe Nicéforo Urbieta, artista e investigador originario de Santa Ana Zegache, de algún modo, la cultura olmeca sería casi un absoluto misterio. “Las mudas cabezas colosales se negarían a revelar el pasado de donde provenían, y las cerámicas vagamente nos dirían algo sin una presencia sonora del jaguar. Es probable que lo único que brillaría en ese oscuro pasado sería como los imprecisos testimonios de los informantes de Sahagún, hablando de los misteriosos ‘hombres del hule’.

“Los jaguares, sin embargo, desde las piedras y el barro hechos naturaleza humana a través del trabajo nos pueden dar más información solo si escuchamos atentamente los sonidos silenciosos del agua, el fuego, el viento y la misma tierra lodosa, haciendo su propio sudoroso juego de pelota en la cocción cerámica: R`, cántaro, en lengua zapoteca de los Valles Centrales de Oaxaca y de muchas de sus variantes en la sierra y la costa.

“¿Pero quién ha oído a los jaguares?

“¿Puede un cántaro decirnos algo del tiempo y el espacio de los olmecas?
“¿Puede acaso acompañarnos a despertar al jaguar mítico dormido en la biodiversidad cultural de Mesoamérica?

LAS OLMECAS ZAPOTECAS: CULTURAS MADRE DE MESOAMÉRICA

“Responden ¡sí! en zapoteco de los creadores de DaniBch(Monte Albán), de Liobaa(Mitla), Guiagul (Yagul) y tantos otros centros de florecimiento cultural en estos Valles Centrales. “Los jaguares arrullan nuestros sueños cuando ronronean su espacio-tiempo Zae, Rh. Los cántaros cantan con fuerza cuando interrumpen con ímpetu de trabajo el caminar de ese Rh y lo transforman en R`. Y si su maravilloso deslizamiento entra en fermentación, Nh, entonces salta con todos sus colores el líquido precioso de la vida, la sangre, Rn!.

“La Nh, fermentación natural del espacio-tiempo, sin embargo, continúa en la respiración de ese plasma divino y ese Bh, Viento, inicia el comienzo de la respiración de la conciencia con Bz, palabra compuesta por Bh y Z`, basamento de pirámide, Lagarto, hasta dar paso en su fermentación y alcanzar la creación de lo divino al mismo tiempo que lo humano: Bn, Viento en Fermentación.

“Han pasado cuatro soles y el nacimiento de Bh BelDuubi, Viento Serpiente Emplumada ha ocurrido y eso es en el Día Nueve Viento, Xigaab, el instante del diálogo comunitario.

El ronroneo del jaguar nos ha llegado y hace el gran coro comunitario en la cultura zapoteca actual, pero también en todas las demás culturas de los pueblos originarios

“Nos dice en voz de los BnGulaz, nuestros sabios ancestrales (Binigulazas) que ellos grabaron en los sonidos del sagrado felino la identidad que marca nuestro destino: la felicidad del placer de vivir a partir del conocimiento. Ese saber dialogar fraternalmente con los seres animados e inanimados del mundo”.

ORIGEN

La lengua zapoteca puede ayudar también a rastrear el origen de la cultura madre, la olmeca, y la zapoteca que, asegura el maestro Urbieta, “son lo mismo, porque no hay un lugar zapoteco sin que haya restos de cerámica olmeca”.

Para decir zapoteco en náhuatl se dice zaa, la gente zapoteca bnzaa, zaa es gordo pero es también caminar zaarh, los caminantes, “si algo tienen los olmecas es esta imagen de caminantes, desde Tamaulipas, Veracruz, Tabaco, Chiapas, Guerrero, Michoacán, el Altiplano, parece ser que hicieron esta especie de caracol, desde el Atlántico, pasaron al Pacífico y se siguieron sobre la costa del Pacífico, aquí, lo que probablemente sucedió es que en este discurrir por Mesoamérica, en una etapa muy temprana, estos grupos llegaron al Valle de Oaxaca, cuando Oaxaca era un lago, se asentaron y florecieron aquí, a la par que el resto de la cultura zapoteca-olmeca siempre fueron zaa, desde que venían de Tamaulipas. Si ahora no existe la lengua olmeca, yo pienso que la lengua olmeca es ésta, la lengua zapoteca”.

Por qué tenían que venir al valle, por qué hay una colonia plenamente identificada de zapotecos en la segunda fase de Monte Albán, cuando floreció Teotihuacán, “porque aquí en el valle la cultura olmeca se desarrolló, fue un centro de producción de conocimiento y en buena medida los conceptos que después se difundieron por toda Mesoamérica es muy posible que se hayan empezado a difundir en el valle de Oaxaca”.

“Pareciera perderse en el misterio el origen de los zapotecos, yo creo que el misterio lo aclara la misma lengua zapoteca, con la palabra caminantes, eran estos viajeros que se asentaron aquí, con la palabra pensamiento y con la palabra universo, aclaran el misterio del origen de los zapotecos y el origen del pensamiento mesoamericano, ¿por qué?, por dos razones la palabra pensamiento en zapoteco xigaab habla del nacimiento de Quetzalcóatl, es el día 9 viento, Serpiente Emplumada, Beld Duubi, es la imagen del dios por encima de todos los dizque dioses de Mesoamérica, mayas, toltecas, totonacos, otomís, todos tienen a Quetzalcóatl, la serpiente emplumada como su imagen, lo hacen rey, lo hacen de título nobiliario, todavía ahora para los jóvenes su primer servicio social es el de topiltzin, entonces, esta imagen de serpiente emplumada es pues la imagen emblemática de la cultura mesoamericana, en zapoteca al decir Xi-Gaa-B, 9 viento, el día que nace 9 Viento, su traducción al español revela el nacimiento de serpiente emplumada, se dice que nace el día en que encuentra a un humano dialogante, el zapoteco del valle nos ayuda a entender esto, también en muchas variantes se usa xigaab”.

El nacimiento de Quetzalcóatl, continúa, es la representación misma del símbolo más valioso para las culturas mesoamericanas, el diálogo “una cosa divina porque nos permite trascender la simple brutalidad de la supervivencia”. Cuando Quetzalcóatl o Beld Duubi nace, explica el artista, “lo que nos está diciendo es el acceso a un estadío de evolución, y aquí era tan importante esto que se le da el carácter de lo sagrado”.
“Lo sagrado no es un ser que vive quién sabe dónde, que viene quién sabe de dónde, que tiene quién sabe por qué razón tantos poderes, puros misterios y misterios y misterios, aquí simplemente es resultado de que por fin entendemos a lo que está fuera de nosotros, y eso es divino, eso que está afuera de nosotros nace al momento en que nosotros entendemos que algo hay allá afuera y lo entendemos, y eso que está allá afuera es nubes, piedras, ríos”.

CÓMO LLAMARSE

El lenguaje implica también la dificultad para nombrarse a sí mismo ante una cultura dominada. Los pueblos mesoamericanos han pasado a ser prehispánicos —a ser definidos por el tiempo en que llegaron los conquistadores, son los pueblos que “existían antes” y que dan paso a los que viven “ahora”—, a ser indios, indígenas y pueblos originarios. Ninguna de estas palabras, asegura el maestro Nicéforo, es tan clara como bn.
Históricamente, subraya, la palabra indio fue utilizada para insultar en zapoteco, “le decían a la gente bn indio, era una agresión”.
“Dicen que fui el primer niño que salí del pueblo, por influencia del cura me metieron a un internado para que hiciera la primaria y ahí me enteré que nosotros éramos indios, éramos pendejos profesionales, 20, 30 años después me enteré que en Michoacán (en 1940, en el primer Congreso Indigenista Americano, realizado en Pátzcuaro), la palabra se había reivindicado, como si la mentada de madre se reivindicara para ciertos grupos étnicos”.

A la Iglesia católica, señala, solo le interesó reconocer a los mesoamericanos como seres humanos por una razón: no se podía evangelizar a las bestias y, como no se les podía evangelizar, tampoco se les podía cobrar tributo. “Declararon que eran seres humanos por una cuestión de conveniencia, como son seres humanos pueden ser evangelizados, como son evangelizados pueden pagar tributo y nos podemos quedar, ahora sí, legalmente con su oro y con su plata y con esas toneladas de metal precioso podemos fundar el capitalismo”.

Para Urbieta, la actual nomenclatura, “pueblos originarios” resulta demasiado general porque “el chino es un pueblo originario, los rusos son pueblo originario, todos los pueblos son originarios de algún modo, no queremos que nos digan indios ni pueblo originario, que nos digan gentes, con eso nos sentiremos bastante bien en nuestro lugar”.

La reivindicación, agrega, debe darse desde el lenguaje de los propios pueblos. “¿Saben cómo se dice gente? bn, qué quiere decir, viento, serpiente emplumada, nh, fermentación, transformación, serpiente emplumada que está transformándose constantemente, eso es lo que lo hace divino, somos seres divinos.

“Los indios españoles, europeos, gringos, italianos, también son bn, pero no se dan cuenta, por qué mejor no los reivindicamos a ustedes, los invitamos a que reivindiquen la cultura indoeuropea y que logren tomar consciencia de que necesitan transformarse en bn, en seres humanos, porque no es fácil ser serpiente emplumada, no es fácil ser la máxima divinidad mesoamericana transformándose constantemente, es una tarea para el presente y para el futuro, tienen muchas razones para reivindicarse, reivindíquense por Beethoven, por Mozart, por Platón, por Aristóteles, por Jesús, por Buda, necesitan reivindicarse, hay evidencia de que pueden ser seres divinos en transformación”.

RECUPERAR LOS SONIDOS

En el lenguaje zapoteca está presente el sonido de la naturaleza, la fuerza de cada acción externa que se interioriza y vuelve afuera por medio del ser humano, que hace del canto del colibrí o del ronroneo de los jaguares su forma de reintegrarse al mismo mundo. Para el maestro Urbieta es necesario que se haga una revisión de estos sonidos para recuperar no solo la fuerza del lenguaje, sino del pensamiento zapoteco.

“En los préstamos estamos perdiendo conceptos, en ese sentido no tiene caso la preservación si la palabra va despojada de su savia”.
Esta situación está reflejada en las palabras bn que se ha transformado en bi. Mientras bn, “le da la actualidad al ser humano, presente, actualidad y futuro, que es transformación profunda de lo biológico y lo físico”, bi es solo “aquel que”.

“Está bien traducir a Platón, a Sócrates a Esopo, está bien que se traduzcan al zapoteco, pero no antes que la filosofía, el pensamiento zapoteco, eso es lo más precioso que tiene el zapoteco, su pensamiento, se debe respetar la cuestión del pensamiento en la lengua”.
Esa importancia es aún más fuerte debido a que la cultura zapoteca no tiene libros ¿Por qué?

“El nombre de la ciudad de Oaxaca nos ayuda a entender por qué no tenemos libros en materia, en piedra, en papel, en piel, porque, por la misma antigüedad de la cultura zapoteca aquí en valles, principalmente, aprendimos a no confiar en el papel, en ningún libro, uno tras otro llegaban los cazadores del norte, los toltecas, el famoso toltecáyotl que tanto se alaba, eran guerreros, fueron los primeros que transformaron a Quetzalcóatl en un dios guerrero, después vinieron los chichimecas y al último este imperio fallido, diría la prensa en aquel tiempo, los aztecas, que eran los más claridosos en el papel de la violencia para hacer cultura, tantas invasiones, especulo un poco, creo que por ahí hay que escarbarle, las sucesivas invasiones nos enseñaron que no tiene caso poner en una materia que se va a destruir y viniera cualquiera, como hizo Tlacaélela destruir la memoria de los pueblos, de ahí aprendimos a no perder lo más antiguo”.

Lo más antiguo, dice, son los sonidos de la naturaleza, “para decir viento decimos bh, con el labio superior ligeramente salido y el inferior ligeramente echado para atrás, para que el viento salga para abajo, como tocando un instrumento musical, hacemos honor a Viento como creador de las artes.

“Lo que hicieron los binigulasas, como dicen malamente, fue aprender que no podemos confiar. Esos sonidos, esos delicados sonidos filosóficos, tan delicados como el viento, tan fáciles de perder como se pierde una palabra, había que hacerlos invisibles, primero, para que no se destruyan, todo lo que se ve un conquistador lo destruye, había que mantenerlo en esa forma pura, invisible y, además, enraizado en lo más antiguo darle esa tremenda fuerza del pasado para que aguante los vendavales históricos de la ambición. Yo creo, son mis especulaciones, que por esta razón el eje del pensamiento zapoteco son sonidos de la naturaleza, como rh, el ronroneo del jaguar, el aquí y el ahora, lo más poderoso.

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