El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, lanzó una contundente advertencia durante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU): la llegada de una nueva pandemia es una certeza inevitable y el mundo debe prepararse antes de que sea demasiado tarde.
“No se trata de si ocurrirá una próxima pandemia, es cuestión de cuándo”, aseveró el titular del organismo internacional, haciendo un llamado urgente a todos los Estados miembros para concluir y firmar “lo antes posible” el acuerdo marco sobre respuesta y prevención de emergencias sanitarias.
¿QUÉ ES EL PABS Y POR QUÉ ES CLAVE CONTRA LOS VIRUS DEL FUTURO?
Dentro del tratado global, el punto medular es la consolidación del Sistema de Acceso a Patógenos y Participación en los Beneficios (PABS). Este mecanismo establece un compromiso recíproco entre naciones: los países comparten muestras e información científica sobre virus y bacterias de alto riesgo a cambio de garantizar acceso equitativo a vacunas, tratamientos y herramientas de diagnóstico desarrolladas con dichos datos.
Ghebreyesus enfatizó que los retrasos en la adopción del programa “costarán muy caro a todos los países cuando llegue la próxima crisis sanitaria”.
“La amenaza evoluciona y nosotros también debemos hacerlo. Nunca se está suficientemente preparado, pero este tratado nos ayudará a avanzar” — Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.
COOPERACIÓN INTERNACIONAL: LA LECCIÓN APRENDIDA TRAS EL COVID-19
Durante su intervención en la reunión de alto nivel sobre prevención, preparación y respuesta ante pandemias, el directivo rememoró un discurso ofrecido en la Universidad de Columbia dos años antes de la irrupción del COVID-19. En aquel momento, al ser cuestionado sobre si la humanidad estaba lista para una emergencia de tal magnitud, su respuesta fue un rotundo “no”.
“Tan solo dos años después, llegó la COVID-19 y, en efecto, el mundo no lo estaba”, lamentó. Por ello, reafirmó su postura de que la mejor defensa contra las amenazas biológicas no radica en el aislamiento de las naciones, sino en la cooperación mutua concebida como un bien público global bajo la premisa de que “nadie está a salvo hasta que todos lo están”.











































