La importancia del testamento
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Opinión

Entre columnas

La importancia del testamento

 

En diversas columnas, he mencionado la importancia de entender que el ser humano se encuentra dotado de conciencia social, es decir, que cuenta con la capacidad de percibir la forma en la que los demás influyen en su propio desarrollo y viceversa, la forma en la que él mismo influye en el desarrollo de los demás, por lo que, existen diversos tipos de relaciones, tanto afectivas como por conveniencia, y al ser seres políticos, nos gusta crear instituciones, como lo son, en este caso:  el matrimonio y la familia, que actualmente son la piedra cúbica de punta que sostiene a nuestra sociedad, y aunque suene romántico, el ser humano se complementa con su pareja, pues recordemos que actualmente el artículo 143 del Código Civil para el Estado de Oaxaca, define al matrimonio como un contrato civil celebrado entre dos personas, que se unen para realizar una vida en común y proporcionarse respeto, igualdad y ayuda mutua, lo anterior, producto de una pésima política pública que derivó en la reforma de dicho numeral el 28 de agosto de 2019, pues dicha institución civil deriva de un sacramento y anteriormente se definía como “un contrato civil entre un solo hombre y una sola mujer, que se unen para perpetuar la especie y proporcionarse ayuda mutua”, y derivado precisamente del matrimonio, surge la familia, pues ese complemento de pareja, se perfecciona cuando nacen los hijos, y nos permite trascender mas allá del tiempo que habitemos en este plano, creando así filiaciones que generan derechos y obligaciones establecidas en el propio código civil mencionado.

 

Así mismo, en términos de lo dispuesto por el artículo 9 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, todos los ciudadanos tenemos el derecho de asociarnos con cualquier objeto lícito, ya que somos susceptibles de adquirir derechos y participaciones en cualquier tipo de empresa, generando así actos personalísimos, sin embargo, somos mortales, y es importante que desarrollemos la cultura de la planeación, para evitar problemas a quienes nos sobreviven, así, el testamento se convierte en un acto de amor que trasciende nuestra propia existencia, o en su caso, un acto de planeación íntimamente vinculado con nuestro profesionalismo.

 

Pero ¿Qué es un testamento?. El artículo 1198 del Código Civil para el Estado de Oaxaca lo define como un acto personalísimo, revocable y libre, por el cual, una persona capaz, dispone de sus bienes y derechos y declara o cumple deberes para después de la muerte, lo cual quiere decir, que se trata de una herramienta para dejar en orden que sucederá con nuestros bienes, y la forma en la que cumpliremos con nuestras obligaciones una vez que hayamos muerto, lo cual genera certeza y tranquilidad a nuestros herederos, así como a nuestros socios tratándose de derechos de alguna empresa.

 

El testar no implica, bajo ninguna circunstancia, dilapidar o transmitir nuestros bienes en vida, no afecta nuestro patrimonio, y se puede modificar las veces que se considere necesario, tampoco implica “llamar” a la muerte como en ocasiones se llega a pensar, por el contrario, evita muchas complicaciones que se pueden generar después de la muerte.

Cuándo una persona muere intestada, debe agotar un juicio sucesorio intestamentario, en el cual, aquellas personas que consideren tener derecho a heredar los bienes del difunto, acuden ante un juez para demandar la apertura de la sucesión legítima, se designen los herederos y en su caso, se repartan los bienes del difunto como lo establece la ley, sin tomar en cuenta la voluntad del difunto, pues no la dejó legalmente plasmada, sin embargo, se trata de un juicio desgastante para todos los interesados que consta de cuatro etapas procesales, a saber: denuncia de la sucesión intestamentaria, declaratoria de herederos y nombramiento de albacea,  inventarios y avalúos de la sucesión, administración de los bienes de la sucesión y el proyecto de participación y adjudicación de la sucesión, siendo que se puede complicar ante la falta de voluntad de los herederos y es común que termine en disputas familiares.

 

Es por eso la importancia de promover la cultura de la prevención, por lo cual, desde el año 2003, la Secretaría de Gobernación estableció que el mes de Septiembre es el mes del testamento, para promover e impulsar la seguridad jurídica a nuestros familiares, actuando con responsabilidad y otorgándoles tranquilidad, para lo cual, los notarios de todo el país, amplían sus horarios y reducen costos, por lo que es una buena oportunidad para testar.

 

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