Luego de que la Cámara de Diputados federal aprobara de manera reciente la Ley federal de derecho para 2027, que contempla un incremento en la licencia sanitaria para servicios de transfusión sanguínea de hasta 1000%, integrantes de la Fundación Nicoatole cuestionó esta decisión ante un sistema de salud que “aún batalla para tener sangre y sus componentes a tiempo”.
Sergio Valencia Camarena, fundador de esta asociación civil que apoya a niñas y niños con cáncer, señaló que la sangre no debería convertirse en una carga económica para las familias, al recordar que el cambio a la Ley generaría que la licencia sanitaria para servicios de transfusión sanguínea pase de mil 482 a 17 mil 349 pesos.
Aunque esta Ley aún no es aprobada por el Senado de la República, integrantes de la Fundación Nicoatole expuso que, a pesar de que el Centro Estatal de la Transfusión Sanguínea y otros hospitales del sector salud impulsan la donación altruista y cuidando sus reservas, la captación y distribución de la sangre es insuficiente.
“En el Hospital de la Niñez Oaxaqueña hay niñas y niños con cáncer que, en pleno tratamiento, necesitan transfusiones de plaquetas muy frecuentes. Cuando en el hospital no hay suficientes, son sus familias quienes tienen que salir a buscarlas a bancos privados y pagarlas de su bolsillo. Detrás de cada una de esas compras hay mamás y papás que ya cargan con gastos, traslados, desvelos y la angustia de tener a su hijo enfermo”.
Por tal motivo, ante este incremento que se ha anunciado, preguntó con qué criterios se definió un aumento de esta magnitud, a quiénes les tocará pagar la nueva tarifa y quiénes quedarían exentos.
“¿Se analizó cómo puede impactar en los costos de operación de los hospitales y bancos de sangre? Y lo más importante: ¿qué estamos haciendo para que la falta de componentes no termine recayendo en las familias?”.
Al desconocer si el incremento en el costo de una licencia sanitaria podría generar el aumento en sangre y plaquetas, la Fundación Nicoatole pidió transparencia y dar a conocer los efectos que podría tener esta modificación.
“La donación altruista es vital y siempre la vamos a promover, pero no basta con pedirle a la gente que done. Necesitamos fortalecer la captación, el abasto y la distribución, y crear mecanismos reales de apoyo para las familias que no pueden pagar lo que sus hijas e hijos necesitan”.



































