Durante las dos décadas en las que la renovadora de calzado El huarache veloz ha tenido su domicilio en el centro de la ciudad de Oaxaca, sus encargados han observado cómo ha cambiado la industria del calzado, pero también los hábitos de usuarios.
Hace unos años, el oficio de la reparación de calzado ya no era tan solicitado, comentó Emmanuel, uno de los trabajadores de esta empresa familiar que se localiza en la avenida Hidalgo 118.
“Hace un tiempo se empezó a tratar de perder un poquito el negocio. Antes, muchas señoritas y damas ocupaban muchas tapas de calzado para vestir y ahora ante la comodidad, prefieren usar tenis. En ese aspecto, el negocio comenzó a bajar un poco”, contó el encargado.
Revivir muertos
Como estos cambios, señaló que también se han percatado de personas que desconocían que sus tenis, zapatos y demás prendas podían tener una nueva vida gracias al cambio de una suela o de la costura de las mismas. Incluso, varios jóvenes o adultos les comentan que al creer que no había solución, terminaban tirando su calzado.
Diversifican la actividad

Desde este negocio, en el que los servicios también se han ampliado al lavado de chamarras y de tenis, de reparación de bolsas, así como la venta de tintas, agujetas y otros insumos, el encargado cuenta que ha conocido del cambio en la calidad de los zapatos y tenis en los últimos años.
Con la moda rápida o las tiendas en línea, muchas personas terminan comprando calzado muy barato, pero menos duradero.
Difusión en redes sociales
Para seguir en el negocio, Emmanuel cuenta que han tenido que recurrir a las redes sociales para dar mayor difusión al oficio y los resultados de sus trabajos.
Ha sido a través de estas redes sociales como han conseguido alcanzar a un público más joven. “Nos dio un auge”. Aunque también mantienen a su clientela adulta que está acostumbrada a reparar sus zapatos.
Como las reparaciones del calzado, en este establecimiento familiar también se ofrece la costura de cierres para mochilas, la limpieza de calzado o la elaboración de suelas ortopédicas. Las tarifas, expuso, siguen siendo accesibles.
Igualmente, se trata de dar la información y el mejor servicio posible a la clientela. “Hay que ser honestos con nuestros clientes. Si nosotros vemos que el zapato ya no tiene vida útil, le decimos que ya no le conviene repararlo porque le saldrá más caro”.






































