El protocolo de manejo de cuerpos de personas que fallezcan por Covid-19 dicta que los cadáveres serán metidos en bolsas herméticas e ingresados en un ataúd de contención, para realizar una inhumación o cremación directamente, confirmó José Manuel Núñez Banuet.
Gerente de la Funeraria Núñez Banuet, indicó que hasta el momento solo han atendido un caso de muerte por coronavirus, en el cual pusieron en práctica el Protocolo para Servicios Funerarios por Fallecimiento Covid-19, emitido por los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO).
Debido a que las funerarias juegan un papel preponderante dentro del sistema de salud atendiendo casos de los decesos, aseguró que no pueden hacer caso omiso ni negarse sino a reaccionar responsablemente.
Explicó que ante casos de Covid-19, para brindar los servicios fúnebres, se constata que el cadáver esté completamente envuelto en bolsa impermeable específica para este fin.
Antes de retirarlo de la unidad hospitalaria y del traslado a las instalaciones funerarias, con la finalidad de evitar la fuga de líquidos y secreciones corporales, se coloca en un atún de contención, el cualitativo está sellado herméticamente y carece de dobleces.
Se lleva directo al crematorio y se procede a la cremación para al final entregar las cenizas del cuerpo a los familiares en una urna.
En caso de inhumación, se va por el cuerpo, que se coloca en la bolsa hermética, se sella y coloca en el ataúd el cual se lleva directamente al cementerio para depositarlo, sin pasar por el proceso de velación.
Mencionó que hasta la fecha solo han atendido un caso con Covid-19, sin embargo, han brindado servicios a personas que han fallecido por neumonía atípica, de ahí que pidan claridad en los certificados de defunción para proceder a los servicios.
El empresario precisó que atienden las medidas que impuso la Organización Mundial de la Salud desde el pasado 24 de marzo para la prevención de la población, del personal de salud y de los servicios funerarios.
Por ello, el personal de las funerarias deberá tomar todas las precauciones sanitarias como uso de guantes y cubrebocas.
“En nuestro caso los empleados están debidamente protegidos con trajes especiales, recogen el cuerpo sin tocarlo en bolsas también especiales para trasladarlo al crematorio y finalmente entregar las cenizas en una urna a los familiares”.
La carroza fúnebre también se desinfecta totalmente con agua y cloro, y el equipo de protección e higiene también se incinera para evitar cualquier tipo de contaminación, puntualizó.
Entre las medidas establecidas por las funerarias, entre ellas, Inhumaciones Díaz y el Velatorio del DIF estatal Manuel Fernández Fiallo, en las salas de velación se recomienda un máximo de 20 personas.
Respetar un metro y medio de distancia entre los asistentes y se establece un límite recomendado, de no más de tres horas de visita.
Por el riesgo de contagio, se deberán evitar saludos de condolencia -besos, abrazos o apretón de manos –, aunque por el contexto sea difícil.
Se refuerza cualquier medida como lavarse las manos con agua y jabón, así como la utilización de gel antibacterial, ambos procesos de manera constante, indicaron las empresas.







































