Legisladores de la fracción parlamentaria del partido Morena, señalaron que el sector salud vive una severa crisis de corrupción desde el tráfico de plazas hasta de medicamentos que afectan a las y los oaxaqueños.
Estas denuncias fueron realizadas tras el despido de cientos de trabajadores, entre ellos especialistas que se encontraban laborando en diferentes hospitales como en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña (HNO) y Hospital Civil Aurelio Valdivieso.
“Hemos tenido información muy delicada y grave, lo que señalan los sindicatos de la Secretaría de Salud es alarmante, pero cuando nos llega información en el congreso es peor, tuvimos el caso apenas de una fisioterapeuta que atiende a menores, a niños con problemas de habla y oído, nos informaron que había 15 plazas con ese nivel que deberían ser ocupados por especialistas que tienen un salario entre los 30 a 35 mil pesos, pero que no están siendo ocupados por quienes deberían”, señaló el diputado César Mateos Benítez.
Detalló que de las 15 plazas, solamente cinco estaban siendo ocupadas por especialistas fisioterapeutas. “Sin embargo, en este último recorte corrieron a tres de los cinco que daban terapias en los principales hospitales de Oaxaca”.
“Lo alarmante de este tipo de situaciones es que las otras 10 plazas todavía están activas y están cubriéndolas personas que están de choferes, de seguridad, hasta de nanas de algunos funcionarios, mientras las y los niños o personas que requieren de sus terapias tienen que sufrir”, afirmó Mateos Benítez.
El diputado del grupo parlamentario de Morena, lamentó que los recortes de trabajadores afecten a los que realmente realizan sus labores en favor de la sociedad y se mantenga a quienes únicamente ingresan como pago de favores.
“Esto implica un saqueo terrible en los Servicios de salud, porque no solamente le están robando a esos niños que debería recibir sus tratamientos, sino a todo el pueblo de Oaxaca, lo más preocupante es que es a la gente más pobre porque son los servicios que se dan en el Hospital Civil, ese saqueo es terrible y peor aún con el tráfico de medicinas”, destacó César Mateos.







































