Tala ilegal arrasa con bosques de Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Especiales

Tala ilegal arrasa con bosques de Oaxaca

Las dos terceras partes de la madera que se comercializa en el país provienen de la tala ilícita, principalmente de las regiones de la Sierra Sur y Mixteca


Tala ilegal arrasa con bosques de Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca

En Oaxaca anualmente se deforestan entre 25 y 30 mil hectáreas de bosques principalmente en las regiones de la Sierra Sur y Mixteca, según datos de la delegación de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales (Semarnat). 

La tala ilícita ha dado pie a la proliferación de aserraderos que no cuentan con permiso para trabajar la madera, sin embargo, éstos son encubiertos incluso por las propias autoridades municipales y agrarias.

Aunado a las prácticas agropecuarias inadecuadas, las zonas de la Sierra Mixe-Zapoteca y los Chimalapas son las más afectadas por los incendios y la tala inmoderada que han acabado con cientos de hectáreas de bosques y selvas.

De acuerdo con datos del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el ritmo de deforestación que padece México es uno de los más intensos del planeta; cada año se pierden entre 500 mil hectáreas de bosques y selvas ocupando el quinto lugar de deforestación a nivel mundial.

A nivel global, la principal causa de deforestación es el cambio de uso de suelo para convertir los bosques en potreros o campos de cultivo. Otro factor que atenta contra la flora y la fauna de este país es la tala ilegal, ya que se estima que 70% del mercado nacional de madera es de procedencia ilegal.

Y según el estudio Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la tasa de deforestación de México podría ser de hasta 155,000 hectáreas por año, de las cuales 60,000 tienen su origen en la tala clandestina.

También, según el estudio, las dos terceras partes de la madera que se comercializa en el país provienen de la tala ilegal. En México, los territorios de Oaxaca, Chiapas y Chihuahua son los más afectados por dicha actividad.

La tala ilegal genera ganancias anuales, para grupos que a ello se dedican, entre 10,000 y 15,000 millones de dólares a nivel global, según el informe Justicia para los Bosques del Banco Mundial.

A nivel jurídico, la tala ilegal de árboles no es un delito federal en el país, pues “no está tipificado como tal en el Código Penal Federal”, precisó la Fiscalía General de la República.

Sin embargo, esa instancia ha iniciado diversas investigaciones en los últimos 18 años por infracción al Título Vigésimo Quinto sobre Delitos contra el Ambiente y la Gestión Ambiental, artículos 418, 419 y 420 del Código Penal Federal.

La norma federal establece que se impondrá pena de uno a nueve años de prisión, y de 300 a 3,000 días de multa, a quien desmonte o destruya la vegetación natural; corte, arranque, derribe o tale algún o algunos árboles, o cambie el uso del suelo forestal.

Según datos abiertos de la extinta PGR, del 2000 al 2018 abrió investigaciones por infracción a dicha norma. En primer lugar, Chihuahua, donde inició 231 averiguaciones previas en los últimos 18 años; seguido de Oaxaca, donde se iniciaron 53, así como en Chiapas y Jalisco, donde se acumularon 50 averiguaciones por cada entidad.

 

 

Chiapanecos causan “ecocidio”

Hace algunos meses, comuneros zoques de la comunidad de San Antonio en San Miguel Chimalapas Oaxaca, denunciaron que ejidatarios y propietarios de origen chiapaneco del ejido Nueva Tenochtitlán ubicado en el paraje “Rizo de Oro” causaron “ecocidio” en al menos 15 hectáreas de selva.

Las autoridades comunales, del consejo de vigilancia y regidores del ayuntamiento municipal de San Miguel Chimalapas, solicitaron al gobierno federal y de Oaxaca poner fin a esta invasión que significa la creación de un nuevo paraje de origen chiapaneco en su territorio. 

En febrero pasado denunciaron esta invasión y daño al ambiente ante la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) sin recibir una respuesta favorable. 

“Son 15 hectáreas de selva que han destruido de forma masiva, depredadora y salvaje estas personas chiapanecas, no es la primera vez que ocurre en nuestro territorio, por eso lo denunciamos, porque ya estamos hartos de que estas personas lleguen y acaben con la selva, que es nuestra casa”, indicaron las autoridades.

Creciente deforestación

Oaxaca cuenta con 219,543 has con bosque o selva, equivalente al 2.5% del total nacional. Dicha superficie está integrada por 195.291 has cubiertas sólo con bosque o selva y 24.252 ha que tienen bosque o selva con pastos.

El 69.3% de la superficie total con bosque o selva en el estado se concentra en los distritos de Juchitán, Ixtlán, Miahuatlán y Choápam.

Del total de la superficie con bosque o selva, el 24.1% se ubica en la región Sierra Norte; 21.7% en Sierra Sur y el tercer lugar se encuentra la región Istmo con 21.2%; es decir. En conjunto concentran el 66.9% del total estatal.

En aras de combatir la tala, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha asegurado materia forestal maderable en diferentes Centros de Almacenamiento y Transformación (CAT) en el estado.

Inspectores de la dependencia han acudido a diversos aserraderos para hacer decomisos, entre ellos, en Santa Catarina Lachatao, municipio de Ixtlán, en la localidad de Unión Hidalgo, municipio de Juchitán.

En el Centro de Almacenamiento y Transformación en Asunción Nochixtlán,  en el aserradero del poblado de San Andrés Nuxiño, Nochixtlán, como también en Santa María Huatulco, y otros más. 

En sus diferentes operativos han decomisado madera de granadillo, piezas de madera en rollo, madera aserrada en forma de tablas y polines, de las cuales no se comprobó su legal procedencia.

En su inspección, también han encontrado piezas de madera motoaserrada en forma de tablones de cedro rojo, madera aserrada en forma de tabla y maderas de los cuales no presentaron la documentación para acreditar la legal procedencia.

La plataforma Global Forest Watch, advierte que México perdió 274 mil 183 hectáreas de bosques en 2016, principalmente por el avance ganadero y agrícola, principalmente en Chiapas, Campeche, Quintana Roo, Oaxaca, Yucatán y Veracruz.

La deforestación trae consigo una grave disminución en el suministro de agua a nivel nacional, y altera el equilibrio climático, precisa el estudio.

En Oaxaca se pierden 2 mil metros cúbicos de madera al año, sin considerar la que se sustrae de manera indebida y que no se denuncia; la región de la Mixteca y una parte de la Sierra Sur son las más afectadas por esta práctica recurrente.

Ante el creciente deterioro ambiental y agravios legales, se requiere un trabajo coordinado para crear y reforzar todos aquellos mecanismos para abatir este problema que afecta de manera considerable el medio ambiente.

La actividad forestal es de gran importancia en la entidad. Se cuenta con grandes zonas susceptibles de aprovechamiento, principalmente en la región del Papaloápam, Istmo, Sierra Norte y Sierra Sur, donde existe pino, encino y maderas preciosas.

Los efectos más inmediatos de la destrucción de los recursos forestales son entre otros la disminución de la disponibilidad de madera para leña y para otros usos así como la erosión de los suelos, es decir, una alteración del ambiente y por ende del sistema de producción campesina. Esto ha provocado en última instancia, pobreza extrema y emigración de la población rural en busca de mejores oportunidades de vida y desarrollo.

La Comisión Nacional Forestal (Conafor), admitió que principales problemas que impiden el aprovechamiento óptimo de los recursos forestales son la tala inmoderada, insuficiente reforestación, falta de mano de obra calificada, precaria infraestructura en materia de comunicaciones, incipiente tecnología y de reinversión en la propia industria.

El especialista Carlos René Estrella Canto explicó que la deforestación es una de las principales causas del calentamiento global y el papel de México para su reducción y acciones importantes debe ser la reforestación.

Resaltó que el gran reto del siglo 21 para todas las naciones del mundo es evitar el deterioro ambiental porque están generado serios estragos, desde del aumento de temperatura del planeta, sequías, golpes de calor, huracanes, heladas y lluvias atípicas, que a su paso causan inundaciones, damnificados y daños  en la infraestructura de comunicación en todo el mundo.

En tanto, la Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable (Semaedeso), dio a conocer que urge adoptar patrones de producción y consumo sustentables, hacer más eficiente la manera en que utilizamos los recursos naturales y disminuir los residuos y emisiones que generamos y que contaminan el aire.

Además de alentar la cubierta vegetal en las partes medias y altas de su orografía, atender el azolve de los ríos y sistemas de captación de agua por la erosión que deja la deforestación y el mal uso de la tierra.

Todo esto se podrá alcanzar si hay una efectiva participación de la gente del campo y las ciudades, pues es la que sufre directamente los efectos de la devastación ambiental y la contaminación, además de que son los mejores aliados en las tareas para hacer realidad las ambiciosas metas.