Cierran penal central de Oaxaca
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Cierran penal central de Oaxaca

“Era una ratonera”, denunciaron los familiares de los internos que fueron trasladados a centros penitenciarios alrededor del estado


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Santa María Ixcotel, Santa Lucía del Camino, Oax.- Después de 59 años de haberse habilitado como Penitenciaría Central de Oaxaca, el Centro de Reinserción Social (Cefereso), conocido como el Penal de Ixcotel, ayer cerró definitivamente sus puertas.

Para las autoridades penitenciarias, órganos defensores de derechos humanos, incluso para los mismos familiares de los internos que vivieron varios años en reclusión, el penal literalmente era una ciudad donde los más fuertes habían construido su imperio y el resto de las personas privadas de su libertad vivían en cuartos convertidos en “ratoneras”.

Al realizar un recorrido por los módulos dentro del Cereso, el Gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, constató las pésimas condiciones en que habitaban los internos, la mayoría vivían hacinados en pequeños cuartos con camas de concreto y un colchón de hule-espuma.

Historia del penal

De acuerdo con datos históricos del Gobierno del Estado de Oaxaca, desde 1961, el Gobierno Federal a través de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), otorgó en comodato un espacio que las fuerzas armadas ocupaban como caballerizas, donde las autoridades estatales encabezadas por el entonces Gobernador Alfonso Pérez Gasga, construyeron el primer penal del estado.

Tras su rehabilitación, se edificó el primer módulo de dormitorios y celdas, así como áreas deportivas, por lo que fue en este mismo año cuando la Penitenciaría Central abrió sus puertas y conforme aumentó la población de internos, también fue escenario de motines sangrientos.

Uno de los escenarios más sangrientos ocurrió el 17 de marzo de 1997, en el que según datos de las autoridades de seguridad pública, el motín dejó siete personas fallecidas y al menos 50 lesionadas cuando se enfrentaron grupos antagónicos y posteriormente con las fuerzas policiacas.

Otro acontecimiento que marcó este edificio considerado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), como uno de los peores penales a nivel nacional fue la fuga masiva de 39 reos que se registró en el mes de marzo de 2009.

 “Era una ratonera”

Familiares de los internos que solicitaron información sobre el operativo de reubicación que se llevó a cabo durante la noche del 25 de octubre y madrugada del 26, narraron las condiciones en que vivían los internos.

“Era una ratonera, los tenían metidos en pequeños espacios donde se dormían y no podían ni moverse, en camas de concreto y de colchones utilizaban sus ropas o cartones que los compraban al interior del penal”.

Una madre de familia que prefirió el anonimato, explicó que al interior del penal existía autogobierno y las personas que controlaban los grupos decidían quienes podían recibir ciertos privilegios.

“Hasta las mismas autoridades otorgan privilegios como pasó en sus traslados, los que no gozan de privilegios se los llevaron como animales por el lado de la Zona Militar, entre la oscuridad los fueron encaminando y los que tienen privilegios los sacaron por la pluma en camionetas de lujo, se aprovechan de los pobres muchachos que no tienen dinero”.

Mientras unos solicitaban información sobre el destino de sus familiares, otros reclamaban y exigían a las autoridades penitenciarias la devolución de los equipos que tenían al interior del penal. “Mi esposo tenía sus pertenencias como refrigerador, estufa y otros hasta su herramienta de trabajo como máquinas de coser, ¿qué va pasar con todo eso?”, expusieron.

Personal de base adscritos a la Penitenciaría también se inconformaron con el operativo realizado por los elementos de la Policía Estatal y Guardia Nacional, denunciaron que al igual que los familiares de los internos no fueron avisados sobre estas acciones y sus áreas de trabajo fueron desmanteladas.

“Hasta el momento no nos han dicho qué va pasar con los compañeros, nadie nos ha informado de nuestra situación laboral pero al parecer ya se llevaron los equipos de cómputo, archiveros y las cámaras de seguridad”, denunciaron.

Recorrido y cierre definitivo

Previo a la llegada del Gobernador, Alejandro Murat Hinojosa, personal de la Subdirección de Reinserción Social de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO), informó a los familiares que las 906 Personas Privadas de Libertad (PPL) que se encontraban en la Penitenciaría Central, 806 fueron trasladados al Centro Penitenciario ubicado en San Francisco, Tanivet, 50 al de Miahuatlán de Porfirio Díaz y 50 al Centro Penitenciario de la Villa de Etla.

Al conocer el destino de sus familiares, les informaron que será a partir de este martes cuando puedan ingresar por las pertenencias que dejaron los internos, mientras otras herramientas serán trasladadas por los custodios hasta donde fueron reubicados los que se dedican a las diferentes actividades.

“Es un día histórico para Oaxaca, este penal cierra una etapa que significó un deterioro en la administración e implementación de justicia en el estado, se cierra esta etapa de deterioro primero para generar seguridad y luego para garantizar los derechos humanos de quienes se encontraban en este penal”, destacó Murat Hinojosa.

En compañía del General y Comandante de la Octava Región Militar, Juan Arturo Cordero Gómez, dijo que ahora el espacio será devuelto a la Sedena para desarrollar un nuevo proyecto. “Sería deseable que sea un área deportiva cultural”, destacó.

El primer mandatario estatal realizó un recorrido por dos de los siete módulos con que cuenta el edificio, principalmente en la zona de dormitorios del módulo 4, donde fue testigo de las pésimas condiciones en que vivían los internos.

Los dormitorios eran pequeños cuartos donde convivían hasta cuatro personas, equipados con camas de concreto, conocidos como planchas, algunos cubiertos con cartones, ropa o para los más privilegiados con colchonetas.

El titular de la SSPO, Ernesto Salcedo, informó que el cierre del penal de Ixcotel forma parte del proceso de reingeniería en el Sistema Penitenciario de Oaxaca, en el que se avanzó con los cierres de los Ceresos de Pochutla, Matías Romero y Juchitán.

Informó que el penal de Tanivet, donde se han concentrado la mayoría de los internos, cuenta con suficiente espacio y cumple con todas las normas nacionales e internacionales en materia de reinserción social.

 


 

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