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Baches: maldición de automovilistas, “bendición” de talacheros

En plena pandemia hay un negocio en crecimiento: las vulcanizadoras, gracias a la negligencia de los gobiernos municipales


Baches: maldición de automovilistas, “bendición” de talacheros | El Imparcial de Oaxaca

Los encargados de vulcanizadoras —mejor conocidos como talacheros— aseguran que derivado de la pandemia su economía tuvo bajas considerables, pero con la aparición de baches debido al deterioro del pavimento, sus ingresos se han recuperado 50% en comparación de hace un año.

De acuerdo con automovilistas y ciudadanos, las vías con más afectaciones por los baches son Periférico, desde el Jardín Madero hasta Avenida Ferrocarril, teniendo como puntos más afectados el Parque del Amor y el tramo del cruce de Fiallo hasta González Ortega.

José García, propietario de la vulcanizadora Gale, informó que a diario recibe al menos 10 clientes con afectaciones a vehículos, principalmente las llantas rasgadas, rines doblados incluso rotos o inservibles a consecuencia de la caída en estos hoyos que han ido creciendo en diferentes puntos de la ciudad, alimentados por la negligencia de los responsables de los diferentes municipios conurbados.

“La pandemia frenó la chamba, pero con los baches nos mantenemos en un 50%, en comparación con el trabajo de antes del Covid. Los automovilistas no saben en qué bache van a caer: en uno chico o uno grande, y eso nos genera trabajo”, manifestó el propietario de la vulcanizadora Gale, ubicada en Periférico.

Las reparaciones van desde los 200 hasta 600 pesos, esto por rasgadura de una llanta o, en su caso, si es pérdida total por los daños, los automovilistas afectados se llevan una llanta de uso conocida como “gallitos” y ello obliga a comprar una nueva.

En el caso de los rines, si es de fierro o aluminio y se doblaron se pueden arreglar, y los costos van desde los 400 a 800 pesos, sin contar el gasto que implica trasladar las piezas al torno; si la pérdida es total, el costo de uno nuevo va desde los 600 hasta más de 2 mil pesos, en caso de ser de un auto de modelo reciente.

No se ve dónde se aplican los impuestos

“Los clientes se quejan que desgraciadamente pagan impuestos y no saben en qué se utilizan, pues las calles están olvidadas y tienen que absorber todavía los gastos para reparar los daños”, añadió.

Los talleres mecánicos también tienen trabajo a consecuencia de los baches que bombardean las calles. De acuerdo con Paolo Zúñiga, propietario del taller “Mendoza”, el circular de manera constante en calles con afectaciones daña la suspensión de vehículos, amortiguadores, soportes y rótulas. En casos extremos, caer en un bache muy grande podría afectar la caja de velocidades, el cárter, el radiador o, en su caso, las gracias de cada vehículo.

El mantenimiento preventivo o correctivo de un vehículo es “barato” si el vehículo es un modelo atrasado o pequeño; normalmente los taxistas son quienes acuden constantemente con vehículos Tsuru el cual cuesta aproximadamente 4 mil pesos la reparación.

Si son vehículos grandes como camionetas o modelos recientes la reparación llega hasta los 10 mil pesos; sin embargo, la mayoría de los clientes solo acepta reparaciones de emergencia, es decir, solo cambian amortiguadores y el resto lo aplazan.

“Mis clientes se quejan de que aún no recuperan su economía, tienen gastos en casa y que los hoyos afecten sus vehículos les genera pérdidas, ya que ninguna autoridad se hace responsable de los daños ocasionados y menos de atender la pavimentación”, comentó el mecánico Paolo Zúñiga Mendoza.

Han pasado diversos torrenciales de lluvias que han afectado la carpeta asfáltica de la capital y su zona conurbada y el gobierno municipal ha sido exhibido por turistas ante la falta de atención al problema de bacheo.

Las autoridades municipales no han establecido un plan de bacheo profundo, lo que genera que los hoyos sigan creciendo cada día y tengan que ser los ciudadanos, que sufren las consecuencias, quienes reparen con escombro cada hoyo que encuentran a su paso.