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Ser bombero es un gran compromiso con la sociedad; invitan a la juventud a acercarse

Julieta y Fernando, una nueva generación de servidores que se desempeñan con disciplina y compañerismo


Ser bombero es un gran compromiso con la sociedad; invitan a la juventud a acercarse | El Imparcial de Oaxaca

Julieta García es una de las 12 mujeres en la corporación que se desempeñan en áreas operativas: en la administración, en el C4 y otros servicios. Hace cinco años que se integró a la corporación, luego de aplicar a una convocatoria que vio en Twitter. 

Formada como técnica en Urgencias Médicas, sus inicios fueron en esa área y ahora se dedica a la de radiocomunicaciones. Aunque también ha cubierto servicios de emergencia, en labores contra incendios.

Ella considera que hay mucho compañerismo. Asimismo, aunque por mucho tiempo se ha asociado el ser bombero con el género masculino, la de ahora es “una nueva época” en la que ella y otras mujeres pueden hacer otras cosas, siempre con disciplina y preparación. 

“Por parte de los compañeros y director he encontrado mucho apoyo, nunca se nos ha discriminado por ser mujer. Considero que aquí hay igualdad de género”, cuenta Julieta, quien cree que si por ahora la idea de ser bombera no está muy arraigada en las niñas, “pronto lo estará”.

Hace casi tres décadas, ser bombero no era el plan de Fernando Castillo Galindo. El entonces joven de 22 años, que antes fue empleado de mostrador en una tienda, llegó por “circunstancias de la vida” al Heroico Cuerpo de Bomberos de Oaxaca (HCBO) y no parecía tener vocación para ello. 

A sus 52 años, dice que poco a poco le tomó cariño, respeto y amor a “esta noble labor”, en la que se inició cuando la corporación tenía como cuartel un espacio en la prolongación de Xicoténcatl, en la colonia Eliseo Jiménez Ruiz.

La curiosidad lo llevó a preguntar si había vacantes, y tras cumplir con la documentación ingresó en junio de 1991. Estar casi 30 años en la corporación –dice– le ha ayudado a madurar bastante, a amar la vida y a forjarse como persona.

En su labor el riesgo es latente, aunque también el sacrificar momentos en familia y saber sobreponerse al temor, a través de la preparación y de la fe. “En este empleo sabemos que nos toca trabajar hoy, pero no sabemos si mañana Dios nos bendice con la franquicia (día de descanso), a veces hay muchos accidentes, no sabemos qué nos depara el destino”. 

Este trabajo –subraya Castillo– es noble y con el que se gana el respeto de la sociedad, pero en el que siempre hay que estar alerta. Es por ello que invita a la niñez o juventud que quiera ser bombero a seguir sus sueños y a conocerlos. Por su parte, refrenda el compromiso con la sociedad y estar hasta que las fuerzas se lo permitan.