Obra de SAPAO en Río San Felipe: foco de infección y contaminación | El Imparcial de Oaxaca
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Obra de SAPAO en Río San Felipe: foco de infección y contaminación

Por varios años –al menos desde 2014– habitantes de la ciudad de Oaxaca han padecido por el colapso de la red sanitaria y el desborde de estas en la temporada de lluvias; acusan negligencia del organismo


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Una “laguna” de aguas negras, de al menos 20 metros de longitud por cinco de ancho y uno de profundidad, es la muestra más visible de la contaminación en el cauce del Río San Felipe, en su paso por la colonia La Cascada y el Barrio de Xochimilco, ciudad de Oaxaca. 

El cuerpo de agua parece ser el último tramo de los aproximadamente 500 metros de desechos humanos, a partir de la calle Tepetapan y que sigue por la Niágara hasta llegar a la plazuela De la Hermandad, en el Acueducto de San Felipe. Aunque antes de esos puntos transporta descargas del hospital del ISSSTE Presidente Juárez.

Lo que en el siglo XVIII llevaba agua para uso humano en la capital del estado se ha convertido en un afluente sumamente contaminado por los desechos de una red sanitaria, construida entre los años 2013 y 2014. Obsoleta y mal planeada, así describen vecinos a la infraestructura de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO), y que con las primeras lluvias de abril volvió a colapsar.

El 7 de abril, varios vecinos se comunicaron con SAPAO, organismo que levantó el reporte 82121, pero del que los quejosos no han tenido respuesta, según señala Pedro Alberto Gómez, del fraccionamiento Rincón del Acueducto. “Este problema (colapso y contaminación de la red) no lo teníamos”, recuerda sobre años previos a la instalación de la red sanitaria en el cauce del río. Antes, la red se ubicaba en el camellón adjunto al afluente y en la calle José López Alavez.

Sin embargo, desde su construcción bajo el cauce del afluente las aguas emergen y propician pestilencia, focos de infección y mayor contaminación a uno de los pocos ríos de la capital, urbe que carece del vital líquido. “SAPAO y las autoridades nunca, a pesar de nuestras peticiones, nos hacen caso”, ahonda Gómez, quien junto a Elsa Vargas y otros vecinos han tenido que cerrar puertas y ventanas para evadir y soportar el olor, las moscas y toda fauna nociva. 

Las fugas en la red han sido varias, pero la más preocupante está sobre el río Blanco, junto a la calle Tepeteapan, explica Elsa Vargas, vecina de la colonia La Cascada y vicepresidenta del Comité de Rescate del Río San Felipe. Ante ello, han enviado oficios a SAPAO para pedir que se solucione la contaminación de los afluentes, como el del 1 de diciembre de 2020 y del que obtuvieron respuesta casi cinco meses después, el 16 de abril. Además de reunirse con Laura Vignon.

Pero en la respuesta de SAPAO, firmada por Miguel Ángel Morales y Morales (encargado del despacho), el organismo niega responsabilidad en el tema y argumenta que corresponde a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), al ser la instancia a la que le incumbe. Asimismo, adelanta que SAPAO cuenta con una “propuesta técnica que permitirá el estudio y diagnóstico para el saneamiento de la zona”, pero que está en revisión.

Aunque enviaron copia del oficio al ayuntamiento capitalino, los vecinos explican que tampoco tuvieron respuesta. “Nadie se ha preocupado por mantener esto saneado”, apunta Vargas.

Frente a la problemática, los vecinos –que por ahora demandan la reparación de la red de drenaje– exhortan a las autoridades correspondientes a reubicar la infraestructura, pues estiman que hay más de 100 descargas (entre autorizadas y no) en el Río San Felipe, desde la agencia del mismo nombre hasta el puente de la calzada Porfirio Díaz. El objetivo, explican, es que no se contamine más al Río San Felipe y, de esta manera, el afluente y toda su cuenca se puedan rescatar.