La triste historia de “El Negro” en Salina Cruz | El Imparcial de Oaxaca
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La triste historia de “El Negro” en Salina Cruz

Fernando no se casó y tampoco tuvo hijos por proteger a su mamá hasta que la muerte los separó


La triste historia de “El Negro” en Salina Cruz | El Imparcial de Oaxaca

Por Alfredo Luis Ruíz

Fernando López Martínez, fue uno de tantos niños que creció en la pobreza extrema en el municipio de Salina Cruz. Desde muy chico supo lo que era llevarse un taco a la boca, pues sus padres sufrieron tanto que la misma crisis económica los separó y “El Negro” como lo conocían en su colonia, quedó al cuidado de su madre.

“María Pantaleona”, intachable mujer que tras la ruptura de su pareja, decidió darlo todo por su hijo, quien desde pequeño fue un niño diferente a los demás en la colonia San Martín, donde vivía. Serio y muy recio, “El Negro” pasó la mayor parte de su vida ayudando a su madre y trabajando.

Querido por la gente 

Los vecinos respetaban a ambos y por ese esfuerzo diario lograron ganarse el cariño y afecto de los colonos. A los pocos años, Pantaleona cayó en el alcoholismo, no obstante a lo anterior, siempre tuvo el apoyo de Fernando López Martínez, quien velaba por ella.

“El Negro” nunca se casó y mucho menos tuvo hijo, por eso mismo, tras la muerte de su madre, cayó en una depresión y a los pocos meses busco refugio en el alcohol. Todas las madrugadas acudía al muelle pesquero a trabajar.

Diariamente le acompañaba su triciclo para poder buscar carga, un trabajo honrado que le redituaba muchas ganancias, lamentablemente se gastaba la mayoría del recurso en cerveza hasta el día de su muerte. 

Fernando López Martínez, conocido como “El Negro” y vecino de la colonia San Martín, trabajaba como cargador, transportando pescado del muelle pesquero al mercado “Ignacio Zaragoza”.

Era de pocos amigos

Casi no tenía amigos y hablaba muy poco. Jamás se le vio implicado en riñas callejeras o legales, sólo era él y su triciclo e interactuaba con sus clientes, posteriormente se iba a “La Piedrita” una cantina localizada en la Calzada del Panteón en donde le atendía su propietaria, la señora Alcira, quien gustosa le despachaba todas las cervezas hasta que “El Negro” quedaba noqueado.

Cuando Fernando López Martínez, se sentía mareado, se subía a la batea de su triciclo que ocupaba como dormitorio, ahí amanecía todas las mañanas y tras curarse la resaca, se dirigía al muelle a trabajar.

Cayó en las garras del alcoholismo

Hace un par de semanas, el mismo alcohol llevó a Hospital con Especialidades Médicas, en donde el Dr. Alejandro León Aragón, hombre de estima en Salina Cruz, ordenó todas las garantías a Fernando, incluso, en las redes sociales subieron su fotografía hasta viralizarse buscando a sus familiares para poder atender a López Martínez, sin embargo, el único familiar que tuvo fue su madre.

Por lo anterior, los vecinos de la colonia San Martín, decidieron organizarse para rescatar a “El Negro” del nosocomio, pero recibieron la mala noticia que habría muerto debido a la gravedad de su enfermedad.

Con gran tristeza realizaron los trámites correspondientes y legales para que les entregara el cuerpo de Fernando, posteriormente fue velado en donde era su casa, en la colonia San Martín.