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Voces, ecos y secretos: Jorge Comensal y su vacío que hierve

Para él la vida comienza en los momentos que contribuyen a que te conozcas a ti mismo…


Voces, ecos y secretos: Jorge Comensal y su vacío que hierve | El Imparcial de Oaxaca

El escritor mexicano Jorge Comensal (1987) ha publicado recientemente la novela Este vacío que hierve, de la mano de Alfaguara, su libro anterior Mutaciones (2016) comenzó en una pequeña editorial -Antílope- y creció por si sola de una manera impresionante. Sin embargo, admite que no le asusta el paso de un pequeño a un gran grupo editorial, pues espera que por el contrario esos proyectos no se excluyan mutuamente, más bien que se complementen.

En esta historia hay una tensión entre una joven -Karina- que quiere salir a vivir y una anciana -Rebeca- que todo el tiempo llama a la muerte; la joven siente que no está viviendo, porque tiene la responsabilidad de su abuela, una dificultad que para el escritor “cada vez más personas viven” debido a “razones de familia pequeña, porque ya no se vive con el núcleo familiar extendido, y combinar la vida académica y personal con el cuidado de los demás; este mundo nos lo vuelve más difícil”.

Para él la vida comienza en los momentos que contribuyen a que te conozcas a ti mismo, que por fin sepas quien eres y que descubras cuál es tu lugar de plenitud en el mundo. En muchos ámbitos Jorge Comensal continúa buscándose, no obstante, vocacionalmente desde muy joven supo que la literatura era donde se quería jugar la vida. “Desde muy chico tuve esa claridad, quería escribir, quería leer y por lo tanto era sencillo saber qué carrera estudiar” y es egresado de Lengua y Literatura Hispánica por la UNAM.

Aunque reconoce que a veces se distrae, se repite constantemente, “la literatura es lo que te ha dado identidad” porque es donde se siente más a gusto conectándose con los demás, “muchas personas introvertidas, que somos proclives a imaginar situaciones curiosas, en los libros encontramos una forma de socializar muy efectiva” dice.

Volviendo a su novela, cabe resaltar que Este vacío que hierve ha encontrado muchos focos de iluminación en la obra de José Saramago a quien Comensal lee desde hace tiempo. Y está situada el 26 de mayo de 2030, pues al escribirla quería fijarse una distancia, aunque sea corta con respecto al presente y así evitar fijarse en cosas que tienen alarmada a la sociedad actual como la pandemia.

Otro punto muy importante que abordar es la capacidad de asombro que constantemente se olvida al crecer, además de la empatía con el prójimo, sobre todo con los animales y más los del Zoológico de Chapultepec que toman cierto protagonismo en su historia.

A veces nos sentimos en la vida como fantasmas de nuestros antepasados, que necesitamos entender para podernos liberar” me dice cuando profundizamos en la vida de Rebeca, Karina y Silverio protagonistas de su novela, de quienes Comensal habla poniendo al máximo su capacidad de asombro, pues es como si los viera ahí, encarnados frente a sus ojos.

Finalmente afirma que “conocer el pasado de nuestros antepasados ayuda un poco a la serenidad, a no sentir que nuestro mundo empieza y acaba con nosotros, sobre todo en este mundo tan egocéntrico, para él esta es una época egoísta pues el consumismo nos concentra a concentrarnos solamente en el “yo” y en su promoción constante.

@Urieldejesús02


 

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