Un lenguaje sencillo, repleto de imágenes: Esteban Ríos | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Arte y Cultura

Un lenguaje sencillo, repleto de imágenes: Esteban Ríos

El poeta y profesor binnizá presentó su obra Las espigas de la memoria, libro a partir del cual reflexionó sobre un quehacer que contempla el desnudar y vestir los elementos cotidianos


Un lenguaje sencillo, repleto de imágenes: Esteban Ríos | El Imparcial de Oaxaca

“Todo lo que escribimos ya está escrito; todo lo que leemos es parte de nuestra vivencia porque el mundo está vinculado, está relacionado, no estamos fuera de los demás, aunque a veces, tenemos ideologías que nos separan”, dice el poeta y docente zapoteco (binnizá) Esteban Ríos Cruz, aunque al final los elementos emotivos y transcendentales, como una flor, son lo mismo, su labor como poeta consiste en desnudar y vestir lo cotidiano.

El ganador del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Indígenas 2018 reflexionó sobre este quehacer durante la presentación de su poemario Las espigas de la memoria, como parte del programa Julio, mes de la Guelaguetza.

El autor oriundo de Asunción Ixtaltepec llevó la reflexión al plano de la autoría, en donde escribir lo he hecho encontrar similitudes con otros poetas de latitudes diversas. Y de ahí su idea de que lo que ha hecho es algo que otros han abordado de una manera muy parecida.

“En mi poesía busco, al encontrar mi propia voz, hacer un lenguaje sencillo, pero con muchas imágenes. Me parece interesante estar hablando de los elementos que nos rodean, cotidianos, pero vestirlos de otra forma”, contó el también ganador de los Premios CaSa de Creación literaria en lenguas indígenas.

Al subrayar que es algo que le toca hacer, el profesor normalista ejemplificó que en la cotidianidad se percató que, por ejemplo, la lluvia también es una semilla que “echa raíces en el patio”, como un tipo de hierba que crece en el Istmo de Tehuantepec y que aunque se arranque crece nuevamente al día siguiente.

“La lluvia trae las semillas y es un pensamiento mágico, claro que sí. Es parte de la invención que tenemos, del asombro hacia la vida; si no, sería todo tan acartonado y no estaríamos asomándonos al otro lado de esa pequeña frontera que une a realidad con la ficción”, expuso.

Ríos Cruz, nacido en 1962 y autor de otras obras como Desandar la memoria (1984), compartió que escribir es una labor diaria que se acompaña de leer. Y que a él lo ha llevado a conocer lo escrito tanto por los poetas de su generación como a los jóvenes que “traen otro ritmo que va marcando”, que se han formado “a partir de todo lo que ha acontecido, de los escritores y escritoras que han hecho un trabajo con un esfuerzo diferente”. Es decir, aquellos que vivían en condiciones diferentes a las dadas hoy por la internet.

Sin embargo, en las diversas generaciones observa un mismo sentido y cariño por la escritura, una disciplina donde “no hay ningún nivel”.

Escribir, dijo Ríos, “implica un reto de conocerse y empezar a conocer el mundo que nos rodea”.