El MACO reabre sus puertas
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Arte y Cultura

El MACO reabre sus puertas

Tras casi seis meses en cuarentena, el museo abrió al público con una nueva muestra y una nueva realidad

El MACO reabre  sus puertas | El Imparcial de Oaxaca

Sin nadie que lo viera, que recorriera sus salas y observara las obras colgando en sus paredes, dispuestas en su piso o proyectándose en los muros de un blanco como la cal, el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) parecía perder su esencia. Tras casi seis meses en cuarentena, como si de una terapia frente al Covid estuviese saliendo, este sábado por fin reabrió sus puertas.

Fue alrededor de las 18 horas cuando un grupo de menos de 10 personas ingresó al inmueble sobre la calle Macedonio Alcalá, en el centro de la ciudad de Oaxaca. Una a una siguió el ritual preparado por colaboradores del recinto que dirige Cecilia Mingüer.

Antes de que nos olviden fue el título de la muestra que se dispuso en las dos plantas del museo, y en donde la curaduría de la directora hizo converger obras de Francisco Toledo, Alejandro Santiago, Rogelio Cuéllar y otros autores del acervo del museo. En una de las salas, aún se mantenían los vestigios del performance de Elvira Santamaría, hecho desde el museo y transmitido en vivo durante la cuarentena por el Covid.

“Es bonito, la verdad (ver abierto el museo), porque después de tanto tiempo cerrado es… No sé. Verlo cerrado es triste porque las salas están solas, y con gente tiene otros significado. Me gusta”, cuenta Óscar, uno de los empleados del museo que tuvo que cerrar el 21 de marzo ante la emergencia sanitaria.

—¿No sientes algún temor ante el riesgo de contagios?

—Pues sí, pero creo que realmente a los museos no viene mucha gente, no en masa. Entonces no siento que vaya a ser una especie de foco (de infección) o de gran riesgo. 

Para Kira Zaragoza, una turista que este fin de semana estuvo en la capital, el MACO fue el primer museo al que entró luego de que estos empezaran a cerrar al público en marzo. Asidua a este tipo de espacios, resume que es una “experiencia muy bonita poder apreciar el arte”.

Con 20 personas en la planta baja y 20 más en la de arriba, incluyendo a custodios y demás colaboradores del museo, así estuvo marcada la reapertura del MACO el pasado sábado. 

La incertidumbre, como contó Cecilia Mingüer, es latente por los rebrotes que se puedan dar y que han impactado incluso en el ánimo de quienes trabajan en el museo. También frente al presupuesto del museo, en el que se vio afectado por la cuarentena y por el que hasta ahora parece haber buen diálogo con la autoridad estatal.

“Pero ya era necesario abrir porque anímicamente no puedes tener un museo cerrado tanto tiempo”, apuntó Mingüer sobre un espacio que considera una especie de salida frente al clima que impera por el Covid-19. 

Al día de la reapertura, la entidad seguía en color amarillo del semáforo epidemiológico. Es decir, con riesgo moderado de contagio. Pero en las calles, como expresó una de las guardias del museo, había mucha gente.

La visita al museo, frente al que se detenían locales y turistas, fue casi a cuentagotas hasta casi las 19 horas y resultó sorprendente para un par de jóvenes que preguntaron si ya habían reabierto los demás museos. Tras desinfectarse zapatos, manos y vestimenta, entraron a unos minutos de la conferencia de la Secretaría de Salud federal, en la que se anunció el retorno de la entidad al color naranja en el semáforo Covid.

 

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