La música, esencial en la vida: Rolando Valdés | El Imparcial de Oaxaca
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La música, esencial en la vida: Rolando Valdés

Se presenta este fin de semana con la Orquesta Sinfónica de Oaxaca; el viernes ofreció su primer recital y repite actuación este domingo


En su país natal, el pianista Rolando Valdés Pinal (Ciudad de México, 1990) ha ofrecido más de un centenar de recitales, lo que le ha llevado a compartir escenario con la Orquesta Sinfónica de Yucatán, la Sinfónica de Nuevo León, la Camerata de Coahuila, la Orquesta Filarmónica del Desierto, entre otras de tipo universitario o juveniles. Este viernes, el músico de padres coahuilenses y ganador de varios concursos internacionales en Alemania, Francia y México, tocó por primera vez en la Verde Antequera. Y lo hizo junto a la Orquesta Sinfónica de Oaxaca, que dirige el maestro Eliseo Martínez García.

En un año en el que alista el lanzamiento de su primer disco y una serie de recitales por Latinoamérica, Asia y Europa, el radicado y también formado en Alemania hace escala en Oaxaca. Y desde esta ciudad habla de sus proyectos, también de lo esencial que considera un arte al que se aproximó desde que tenía cuatro años de edad, por iniciativa de sus padres, y del que también ejerce la dirección.

A Rolando le ha tocado ensayar y tocar el Concierto para piano y orquesta no. 1, del Piotr Ilich Tchaikovsky. La pieza representó su debut en el Teatro Macedonio Alcalá, en el recital que incluyó La Danza del Sable, de Aram Khachaturian, la Peer Gynt Suite no. 1 y la Suite no. 2, de Edvard Grieg, así como La Gran Pascua Rusa, de Nikolái Rimski-Kòrsakov.
Con ese repertorio y una trayectoria marcada por la música clásica, aunque también la contemporánea, el pianista habla de lo bueno que es el que “empiece a crecer esta cultura de los conciertos de música clásica en el país”.

Y es que la música —externa— forma una parte esencial en la vida cotidiana de las personas, tanto como ir al cine o al teatro, donde no sólo se acude por entretenimiento, sino para liberarse del estrés o experimentar emociones.
“El simple hecho de escuchar música clásica, con una orquesta o instrumento solo, es una parte esencial de la vida de hoy en día, sobre todo en las grandes ciudades, donde existe mucho estrés; puede ser una parte muy llenadora”, añade el egresado de la Escuela Superior de Música del INBA, donde se formó bajo la guía de Eduardo Arzate.

En su carrera señala varios concursos, en los que ha sobresalido, a la par que ha dado innumerables conciertos…
Siempre fue una parte complementaria porque hoy en día es muy difícil sobresalir si no es a través de un concurso. Un concurso es un medio para conseguir un poquito de renombre y de nivel, y uno se fuerza a estudiar repertorios que pueden ser un poco exigentes; uno sube su nivel y lo compara con respecto al país y el mundo. Ha sido un medio también para llegar a tener más conciertos y darse a conocer.

En su repertorio, Valdés cuenta con la totalidad de la obra de música de cámara con piano de Johannes Brahms y Francis Poulenc, además de todos los conciertos de J. S. Bach y S. Rachmaninoff. Sin embargo, señala que como pianista es indispensable el saber tocar todo. Asimismo, que en medio de los clásicos es pertinente ejecutar la obra de los contemporáneos, a quienes percibe con poca promoción, pese a tener temas interesantes y muy buenos.

De ahí su interés por sacar un disco en el que reúne a músicos mexicanos, húngaros y alemanes.

“Tengo claro que no va a ser el número uno vendido; desgraciadamente no hay forma hoy en día de ganarle al reggaetón y esas cosas, pero es un disco en el que intenté dejar muy buenas obras para piano solo de hoy en día”, subraya el intérprete del material que incluirá obras de los mexicanos Alexis Aranda, Enrico Chapela, Javier Álvarez y Jorge Vidales; del húngaro Béla Bartók y de algunos alemanes.