La gente que se ha dedicado a comprar tenis para diversos fines, deben tener cuidado con la forma en la que los almacenan, ya que si solo dejan que se apilen y se pierdan entre otras cosas, lo más probable es que acaben maltratándose y ocupando mas espacio del necesario.
A pesar de que hay bastante información sobre cómo resolver dicha problemática, a veces es abrumador ir de página en página investigando, por eso es que este artículo lo dedicaremos a dar ideas simples para cualquier persona que no está dispuesta a reducir su colección de calzado y prefiere aprender a organizar de manera estratégica. Acompáñanos.
1. Ordenar por uso diario y rotación real
Primero, es importante identificar los pares que forman parte de la rutina y son un acompañante fiel al trabajo, escuela, planes sociales, etc., porque sí o sí tienen que estar a la mano. Después, recomendamos que se acomoden en zonas visibles y de fácil acceso para que respiren, se mantengan limpios y conserven su forma por más tiempo.
También vale la pena aplicar un método de rotación cada cierto tiempo: así, además de darle descanso a ciertos pares, será posible ver si hay alguno que ya no se utiliza tanto o que podría limpiarse antes de guardar.
2. Separación por categorías
En hogares compartidos, donde hay varios modelos de tenis para hombre y mujer, es normal que terminen revueltos, por ejemplo, en una esquina, lo cual, aunque no es un problema grave, sí llega a complicar la búsqueda de un par en especial.

3. Designarlos según su función en la semana
Dado que varias personas tienen un par para salir a caminar, otro para el gimnasio, algunos para trabajar y otros que simplemente combinan con cierto tipo de ropa, lo más conveniente es implementar clasificaciones que abarquen diferentes funciones.
Organizar bajo dicho método, por un lado, contribuye a alargar la vida útil de los zapatos, pues si los que se usan poco se resguardan de modo adecuado y lejos de la rotación diaria, su desgaste será mucho menor; por el otro, ayuda a la hora de escoger un outfit.
Contar con unos tenis blancos PUMA para mujer listos para combinarse con ropa neutra o looks urbanos, por ejemplo, hace que vestirse sea rápido y sencillo, en lugar de una pesadilla que, para colmo, demora horas y horas.
4.Acomodar todo a la vista
Si el calzado queda fuera del radar, ¿cómo podrán utilizarse? Imposible. Lo aconsejable es comprar contenedores transparentes/abiertos u organizadores colgantes con el fin de que se sepa con certeza qué modelos se tienen disponibles.
Ver los tenis ordenados y bien ubicados, generará una sensación de orden inmediato del cual es más probable que nazca una motivación por limpiarlos, checar su estado general, y claro, de usarlos más que antes.
5. Almacenarlos correctamente
Es imprescindible buscar formas técnicas que, por encima de todo, cuiden su estructura. Las hormas o rellenos internos son una opción útil para tal fin; de igual forma sirve el papel grueso, sobre todo en modelos que no se utilizan demasiado seguido. A pesar de que cada par requiere de un cuidado distinto, todos se benefician de estar bien ventilados y limpios.
6. Crear una rutina de organización
La constancia es la clave para que todos los cambios implementados sí tengan un impacto duradero. La disciplina parte de establecer un hábito de revisión cada cierto número de días de los tenis que están fuera de su lugar, aquellos que necesitan limpieza antes de volver al clóset, etc.
Aunque parezca que el tiempo a invertir es considerable, la realidad es que no se exigen horas: el reto en sí mismo es abrir un espacio diario a la tarea, pero sin verlo como una obligación pesada con la que es complicado lidiar.
7. Acomodo sin obsesionarse
Que todo sea con medida y enfocado en la realidad de cada espacio y de cada ritmo de vida. Tampoco hace falta adquirir repisas carísimas, ni realizar los consejos aquí explicados de una forma muy meticulosa; los ajustes pequeños van a ser los que generen resultados y sostenibles en el tiempo.
Por último, cabe destacar que si bien no todos los espacios permiten grandes transformaciones, siempre habrá un camino que pueda ser bien aprovechado, en pro de una organización que proteja al calzado.











































