La industria del cine y el activismo por los derechos de los animales pierden a una de sus figuras más emblemáticas. Brigitte Bardot, actriz y defensora de los animales, falleció a los 91 años en su residencia en el sur de Francia, según confirmó la Fundación Brigitte Bardot a la agencia AFP. La causa de su muerte no fue revelada y los preparativos funerarios se mantienen en reserva.
ASCENSO A LA FAMA Y VÍNCULO CON MÉXICO
Bardot alcanzó fama mundial con la película “Y Dios creó a la mujer” (1956) bajo la dirección de Roger Vadim, obra que rompió esquemas en la sociedad francesa y la posicionó como símbolo de libertad y sensualidad. Participó en cerca de 28 películas, incluyendo “¡Viva María!” (1965), filmada parcialmente en México en locaciones como Guanajuato, Tepoztlán y Cuernavaca, consolidando un vínculo cultural con el país.
En “¡Viva María!”, compartió créditos con Jeanne Moreau y ambas recibieron nominaciones a los premios BAFTA en la categoría de Mejor Actriz Extranjera. La película se convirtió en una de las producciones europeas más representativas de la década.
DE ESTRELLA DE CINE A ACTIVISTA GLOBAL
En los años setenta, Bardot decidió retirarse del cine para dedicarse a la protección animal. En 1986 fundó la Fundación Brigitte Bardot, financiada con la venta de objetos personales, canalizando campañas internacionales en defensa de focas, delfines y otras especies.
Su activismo incluyó:
Denuncias contra la caza de focas en el Ártico.
Campañas contra el uso de animales en laboratorios y experimentos espaciales.
Críticas a tradiciones deportivas dañinas para los animales en Francia e Italia.
Apoyo a la prohibición de la venta de carne de caballo y defensa de lobos, gatos y aves.
En México, envió cartas a diputados exigiendo la prohibición de la matanza de perros callejeros, reflejando su conexión emocional y moral con el país.
LEGADO POLÉMICO Y FIGURA DE LIBERTAD
La trayectoria de Bardot también estuvo marcada por controversias. Si bien recibió la Legión de Honor en 1985 por su labor en defensa animal, sus declaraciones sobre inmigración y religión provocaron debates. Entre 1997 y 2008 fue condenada en tribunales franceses por incitación al odio racial, y apoyó figuras de la ultraderecha francesa, como Marine Le Pen.
En 1969, fue elegida como imagen de Marianne, símbolo nacional de la República Francesa, y su rostro apareció en estatuas y sellos postales. Aunque algunas fueron retiradas por sus opiniones públicas, su figura sigue siendo un ícono cultural.
A pesar de la polémica, su legado artístico y su labor como activista han dejado una huella duradera que trasciende generaciones. La Fundación Brigitte Bardot pidió respeto por la privacidad de la familia durante estos días de duelo.










































