Génesis de una rebelión entre las bases de la Sección 22 por dos motivos: inconformidad y “falta de transparencia de las plazas del Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAAE) y, lo que consideran como una burla, el inicio de la distribución del regalo de fin de año: un taladro.
Desde la pasada semana, luego de la filtración y confirmación el viernes pasado de la distribución de un taladro como presente de fin de año, los trabajadores denominados PAAE mostraron irónicamente lo que consideran falta de respecto de la dirigencia y opacidad respecto al monto y entrega del taladro, incluso incitando a una rebelión para que se entregará como depósito o dinero el costo de dicho regalo, que consideran resultado de la “lucha histórica” y consideraron como un ninguneo a la lucha de los trabajadores de la educación.
Ayer por la noche, vía redes sociales los PAEE difundieorn que la distribución de plazas para hijos de jubilados “inicia sin claridad y sin garantías reales de transparencia, lo que constituye una ruptura directa con los principios históricos del movimiento”, indicaron.
En mensajes más virulentos indicaron que “la base trabajadora no aceptará que las plazas de PAAE sigan siendo administradas como botín político. No permitiremos que se repitan prácticas de favoritismo, acuerdos de corrientes internas y decisiones tomadas a espaldas de los trabajadores”.
En su discurso indicaron que exigían tanto la lista de plazas disponibles como los listados de los postulantes dado que “las plazas no pertenecen a ninguna estructura ni a ningún nivel; son conquistas históricas producto de la lucha del movimiento y solo la base tiene legitimidad para decidir su destino”
Insistieron en sus demanda que se centran en conocer la cifra de plazas que tendrán asignadas. Las solicitudes que serán recibidas hoy lunes, la lista de aspirantes sin mano negra y definición clara del mecanismo de asignación de puestos de trabajo que podría ser por sorteo, prelación o preparación.
En todo caso, insisten en que las plazas sean heredadas de padres a hijos. Los trabajadores informes indicaron que se organizarían para conformar una comisión de vigilancia que someterá a escrutinio la entrega de plazas, que estas no se den por motivos políticos ni favoritismos.







































