La movilización de la Generación Z México llegó este sábado al Zócalo capitalino, donde un grupo de encapuchados derribó parte de las vallas metálicas que resguardaban el perímetro de Palacio Nacional, generando momentos de tensión entre los asistentes y obligando a la policía capitalina a intervenir para contener la situación.
DE MARCHA PACÍFICA A ENFRENTAMIENTO
El recorrido comenzó en el Ángel de la Independencia como una marcha pacífica, pero culminó en la plaza más grande del país con actos de violencia protagonizados por el llamado “bloque negro”. Este grupo golpeó con martillos y piedras las vallas de Palacio Nacional hasta derribarlas, lo que derivó en un enfrentamiento directo con la policía, que utilizó gases lacrimógenos y de extintor para dispersar a los manifestantes.
Medios de comunicación informaron que paramédicos atendieron a 20 personas heridas por golpes durante el enfrentamiento. En redes sociales se viralizaron videos del momento en que individuos con el rostro cubierto retiraban las vallas e intentaban ingresar al recinto histórico.
LA PROTESTA Y SUS MOTIVACIONES
La manifestación, aunque identificada como de la Generación Z, no estuvo marcada por la edad, sino por un llamado a “no olvidar” a las víctimas de la violencia en México. El movimiento surge en un contexto donde los problemas de seguridad persisten pese al cambio de gobierno de 2018, cuando el expresidente López Obrador fue sucedido por la mandataria actual, Claudia Sheinbaum.
La convocatoria atrajo a estudiantes, campesinos, miembros de partidos políticos de la oposición y ciudadanos preocupados por la violencia en sus regiones, como Christian, originario de Michoacán. En entrevista con EFE, mencionó que la violencia en su estado está desbordada y citó el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo (1985-2025), como ejemplo de la crisis de seguridad.
“Es el cinismo por parte de los políticos; si realmente aceptaran que hay un problema de violencia, sería más fácil de tratar”, declaró Christian, aclarando que su participación fue apartidista y sin recibir apoyo económico.
POLÉMICA POLÍTICA EN TORNO AL MOVIMIENTO
Recientemente, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum vinculó a la Generación Z México con la oposición al Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido gobernante. No obstante, participantes aseguran que la manifestación tiene un carácter ciudadano y apartidista, centrado en la exigencia de seguridad y justicia para las víctimas de violencia.
Desde el viernes, el colectivo anunció que continuaría con protestas en otros estados, algunas de las cuales pasaron de ser pacíficas a acciones de vandalismo contra inmuebles públicos y privados.
Es así como la protesta de la Generación Z México deja en evidencia la tensión social y el descontento ciudadano ante la violencia en distintas regiones del país. Mientras el movimiento busca visibilizar a las víctimas y exigir seguridad, los enfrentamientos en el Zócalo muestran los riesgos que surgen cuando las manifestaciones pacíficas derivan en confrontaciones con las autoridades.










































