La violencia volvió a irrumpir en las calles de Juchitán. Alrededor de las 17:00 horas de este lunes, un joven mototaxista fue atacado a balazos en la colonia Víctor Yodo. Específicamente sobre la calle Primero de Febrero, justo a un costado de la cancha deportiva de la zona.
La detonación de múltiples disparos provocó pánico entre los habitantes. Quienes al escuchar los tiros salieron alarmados de sus casas. La víctima, identificada como Josué S. B., de 20 años de edad, fue encontrado con al menos cuatro heridas de arma de fuego, dos en el brazo izquierdo y otras dos en la pierna derecha.
FAMILIARES TRASLADARON A LA VÍCTIMA POR CUENTA PROPIA
Ante la gravedad de las lesiones y la incertidumbre sobre la llegada de servicios de emergencia, fueron sus propios familiares y conocidos quienes lo trasladaron a un centro hospitalario privado. Donde permanece internado bajo atención médica especializada. El estado de salud del joven fue reportado como estable, según fuentes cercanas.
Este recurso desesperado a los servicios particulares evidencia la desconfianza o insuficiencia del sistema público de emergencias. Un fenómeno cada vez más común en comunidades del Istmo de Tehuantepec.
SIN DETENIDOS; ANTECEDENTES
Hasta el momento, las autoridades no han revelado avances en la investigación ni se ha identificado a los responsables. Tampoco hay claridad sobre el móvil del ataque. Lo que refuerza el clima de impunidad que rodea a este tipo de hechos violentos.
Por otra parte, según fuentes consultadas, Josué habría sido detenido previamente el pasado 2 de febrero del presente año por portar presuntamente estupefacientes entre sus pertenencias. Esto le habría generado antecedentes penales.
Pero, la falta de información oficial ha generado preocupación entre los vecinos de Víctor Yodo. Quienes temen por su seguridad y denuncian que los operativos de vigilancia en la zona son prácticamente nulos.
CRECE LA INSEGURIDAD EN JUCHITÁN
El caso de Josué S. B. se suma a una ola creciente de hechos violentos en Juchitán y otras localidades del Istmo de Tehuantepec. En los últimos meses, los ataques armados han dejado un saldo preocupante de personas heridas y fallecidas, muchas de ellas jóvenes y trabajadores del transporte local como mototaxistas.
Aunque este caso no resultó fatal, el hecho de que un joven sea baleado a plena luz del día y en una zona habitada deja al descubierto el nivel de riesgo con el que vive la población.
¿Y LAS AUTORIDADES?
Frente a la gravedad de este tipo de hechos, la ausencia de respuestas por parte de las autoridades municipales y estatales resulta preocupante. Ni el ayuntamiento de Juchitán ni la Secretaría de Seguridad Pública han emitido pronunciamiento alguno sobre el ataque, ni se ha informado de algún operativo posterior en la zona.
Finalmente, la población exige no sólo esclarecimiento del caso, sino acciones concretas para frenar la escalada de violencia que se ha normalizado en la región. Porque, mientras las balas siguen marcando el ritmo de la vida cotidiana, la impunidad sigue siendo la regla y no la excepción.



































