IVETTE DEL RÍO
Echar la carne al asador
Desde la renuncia inminente de Joe Biden, presidente de Estados Unidos a la candidatura para su reelección, demócratas y republicanos han tenido que hacer ajustes en las campañas, aunque la baja de Biden no fue sorpresa para muchos, el escenario era distinto hasta la aparición de Kamala Harris al terreno del juego.
La narrativa utilizada por los republicanos en contra de Biden al burlarse de su edad, podría ahora tener un efecto inverso contra Trump, sin embargo, el candidato republicano buscará el camino para noquear a su rival, y aunque Kamala aún no es oficialmente la candidata de los demócratas, los ataques no se han hecho esperar.
La retórica contra Harris viene de un patrón amplio de ataques de género y sexualizados, insultos comunes contra mujeres poderosas en el escenario político, siendo vicepresidenta fue blanco de una intensa descarga de ataques conservadores que afirmaban, entre otras cosas, que había conseguido prominencia política a partir de acercamientos íntimos con otros políticos.
Incluso el mismo Trump, se ha referido a Harris en diversas ocasiones de forma despectiva, durante un mitin en Grand Rapids, Michigan, en julio de este año; Trump dijo sobre Harris que estaba “loca”: “Yo la llamo Kamala la que ríe”, “Se puede saber mucho por la risa. Ella está loca. Está chiflada”.
En un video difundido hace poco en redes sociales, el senador J.D. Vance, candidato a vicepresidente de Donald Trump, también cuestionó su capacidad de liderazgo por no tener hijos, la misma Hillary Clinton reprochó los ataques personales que denotan el rechazo a las libertades de las mujeres, en una peligrosa agenda del Proyecto 2025 de Donald Trump.
Si bien Trump es muy hábil tanto para canalizar la ira de la clase trabajadora blanca y convertirla en apoyo político, como para convencer a sus partidarios de que ignoren los propios fracasos profesionales y personales, bien documentados del expresidente, también genera un desprecio permanente entre los liberales quienes respaldarán al candidato demócrata que se presente.
Su carácter de exfiscal le permitirá utilizar temas de ley y orden para tumbar cualquier narrativa del republicano, un expresidente, exconvicto con una reputación muy cuestionada, para volver a ser electo. Sin embargo, en la política casi todo es otra cosa, y a Trump pareciera que le están dando un sorbo de su propia medicina, pues a menos de cuatro meses del día de las elecciones, su cambio de oponente se traduce en pérdida de tiempo y dinero sobre Joe Biden.
Su estrategia se basó en las debilidades del actual presidente estadounidense, pasó más de un año atacándolo por su edad y ahora él se convirtió en el candidato presidencial más anciano de la historia política de Estados Unidos, sin duda el equipo de campaña de Donald Trump deberá estructurar un plan de contingencia urgente, ante los primeros resultados de las encuestas de intención de voto, donde Kamala ya lo supera por un mínimo margen.
De ganar Harris, con 59 años de edad, sería la primera mujer y la primera persona de descendencia afroasiática en ocupar el cargo de presidenta, lo que hace que su candidatura sea potencialmente histórica, con la capacidad de atraer nuevo apoyo de mujeres, minorías y votantes más jóvenes.
Eso lo sabe Trump, y por eso echará toda la carne al asador para desprestigiar, ofender y mofarse cada que tenga oportunidad de cualquiera que sea su rival, es muy capaz tanto en la difamación como en la autodefensa política, y aunque esas habilidades se traducen en un potencial excepcional para derrotar a sus rivales en cualquier arena, Kamala no es una rival fácil de vencer.


































