Por una anomalía congénita que limita el crecimiento normal de su cerebro y representa riesgos para su desarrollo neurológico, la familia de Paulina Méndez hace un llamado a la sociedad para solidarizarse con la causa y lograr que la menor sea operada lo más pronto posible.
Christian Méndez Hernández, padre de la bebé de 10 meses de edad, cuenta que su hija padece de craneosinostosis bicoronal, es decir, del cierre prematuro del cráneo.
“Lo que ella requiere es una intervención quirúrgica” y pronto. Lo ideal es que los bebés afectados sean operados a los seis meses de edad, señala el padre. Sin embargo, a Paulina le fue diagnosticada esta condición hace un mes.
Ante ello, los padres emprendieron una carrera contra reloj para reunir los más pronto posible los recursos para que su bebé sea operada en el estado, ya sea en una clínica particular o en el Hospital de la Niñez, donde esperan tener alguna posibilidad de atención.
La operación tiene un costo de 250 a 270 mil pesos en un hospital particular, por lo que la familia se ha organizado para hacer rifas, colectas, boteos y otras actividades para reunir el recurso.
Y es que otra posibilidad es operarla en la Ciudad de México, pero la familia teme que por la epidemia exista mayor riesgo para su hija. Los padres de Paulina esperan que con el apoyo de la sociedad, de quienes ya se han sumado y quienes quieran sumarse, la menor de edad sea intervenida en Oaxaca y tras ello seguir un proceso de rehabilitación.
Para ponerse en contacto con la familia y apoyar, el padre de la menor deja a disposición el número celular 951 250 45 71.







































