Por Pedro Silva
Mojarra en filete a granel, mero, chayote, naranja, frijol, arroz, plátano, mango en su variedad ataulfo, paraíso y manila, sandía, guayaba, lechuga, café, pollo, sandía, cremas industrializadas, limón, lentejas, pan y pastelillos industriales y hasta las sopas Maruchan experimentaron un aumento anual superior al 50 por ciento, en la zona metropolitana de la ciudad de Oaxaca y Valles Centrales y la zona metropolitana del Istmo de Tehuantepec, de acuerdo a la base de datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) difundido esta semana por el Inegi y consultado por EL IMPARCIAL.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) difundió datos de la inflación en el país para todo 2020, de donde se desprende que Tehuantepec y su zona metropolitana integrada por ciudades como Juchitán, Salina Cruz, Ciudad Ixtepec y comunidades aledañas es la décimo tercer región más cara del país al registrar una inflación anualizada de 3.65% de diciembre de 2019 al cierre de 2020 que la sitúa más de medio punto porcentual, 0.60% por arriba del promedio nacional que es de 3.15%.

En contraposición, Valles Centrales, que tienen a la ciudad de Oaxaca de Juárez y municipios conurbados como eje, experimentó una carestía anualizada 3.04%; la capital es, entonces, 0.11% “más barata” que el resto del país y 0.61% más accesible en sus precios que en el Istmo de Tehuantepec, aunque hay un manchita en el arroz, es más cara que la Ciudad de México, en donde se reportó una carestía de 2.84%, por lo que los básicos en la Verde Antequera están 0.20% por arriba que el centro distribuidor de mercancías y básicos más importante de la nación.
La institución estadística aclara, a través de un comunicado de prensa que “dadas las medidas extraordinarias adoptadas por el INEGI ante el estado de emergencia sanitaria originada por el COVID-19, a partir del mes de abril y mientras dure esta emergencia sanitaria, la medición del Índice Nacional de Precios al Consumidor seguirá utilizando medios electrónicos como el Internet, correo electrónico, teléfono u otras tecnologías.

El Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) informó que, a partir del 1 de enero del 2021, el salario mínimo registró aumento general del 15% al pasar de 123 pesos 22 centavos en 2020 a 141 pesos 70 centavos vigente desde el primer minuto de este 2021 un incremento de 18 pesos con 48 centavos solo para el microsalario. “Con este aumento, México remonta ocho posiciones a nivel internacional en cuanto al salario mínimo, colocándose en el lugar 76 de 135 países”, señaló en su oportunidad la información del gobierno federal.
Los casi 19 pesos de aumento al minisalario apenas sirven para adquirir 470 gramos, menos de medio kilo de frijol a un precio estimado de 38.78 pesos el kilo. De acuerdo con estadísticas del Inegi, el frijol negro aumentó 89.73% su precio en el año al aumentar en 18.34 pesos el kilo en un año, al pasar de 20 pesos 44 centavos el kilo en diciembre de 2019 a un promedio de 38 pesos 78 centavos los mil gramos registrado el último día de diciembre en mercados o supermercados de la ciudad de Oaxaca de Juárez.

De la revisión de los precios básicos difundida por el Inegi se desprende algunos casos verdaderamente escandalosos y dolosos para los bolsillos de los oaxaqueños. Por ejemplo, el filete de mojarra a granel fue el producto que más se encareció pues hoy el precio promedio es de 174 pesos el kilo tanto en la capital del estado como en el Istmo, sin embargo, el año pasado tenía un precio de 102 pesos en la Verde Antequera y 110 en Tehuantepec, un incremento anual de 70.5% y 58.1% respectivamente. El mero ha subido 112% y el chayote pasó de duplicar su precio, al pasar de 12 a 24 pesos el kilo. El limón, naranja y frijol experimentaron incrementos entre el 90 y 97% en ambas ciudades.
El pollo entero a granel en la capital del estado es 39% más caro que el año pasado, mientras que en diciembre de 2019 el kilo estaba en 28 pesos, se encareció 11 pesos en un año y hoy se vende a 39 pesos el kilo en la capital. Mientras que el pan bolillo y el pan dulce se encarecieron en promedio 20% a lo largo del año, al pasar de 2.50 a 3 pesos la pieza de telera y bolillo y de 5 a 6 el pan dulce, los pastelillos industrializados como los cuernitos “Tía Rosa” son 82% más caros o el café soluble aumentó en 56% su precio o los “Pingüinos” aumentaron 32%, siempre respaldados con cifras del Índice Nacional de Precios al Consumidor.
De entre el resto de básicos tenemos que la leche aumentó, en promedio, 6 pesos el litro al pasar de 16.45 al cerrar 2019 a 22 pesos 50 pesos el litro en promedio, se encareció 36.7% en un año. El café, el azúcar se vende en promedio en 28 pesos 25 centavos los dos kilos, un incremento de 31.2%; sólo una variedad de café soluble comercial se incrementó entre 56 y 28% y el café tostado, en promedio, se encareció entre 17 y 40%, de acuerdo a la variedad y las marcas.







































