“Pedimos luz y camino. Eso no es un delito”, indicaron habitantes y autoridades municipales de la región Mixe-Zapoteca que este martes iniciaron una movilización y un plantón pacífico en El Caracol y, como respuesta, han recibido amenazas de la Secretaría de Gobierno de activar órdenes de aprehensión, en lugar de llamar a inconformes a negociar.
La movilización de las comunidades indígenas de la región Mixe-Zapoteca del Istmo de Tehuantepec habían informado de las protestas desde el fin de semana pasado, pero nadie del gobierno acudió a escucharlos. Ayer martes, por segundo día llevaron a cabo bloqueo total en la carretera federal 190, a la altura de “El Caracol”, en Santo Domingo Tehuantepec, con dirección a Oaxaca, y anunciaron cierres simultáneos en la caseta de cobro de Ixtaltepec, sobre la carretera 185.
Las demandas
Exigen a la CFE mantenimiento a la red eléctrica y la pavimentación del camino San Juan Mazatlán–Guevea de Humboldt, y advirtieron que no retirarán el bloqueo hasta lograr una mesa de negociación real, por lo que cientos de vehículos permanecieron varados en la zona tanto en su tránsito desde y hacia el Istmo de Tehuantepec
Este martes, autoridades hicieron circular un comunicado en el cual “denunciamos públicamente que el gobierno del Estado de Oaxaca, a través de operadores políticos, nos está amenazando con girar órdenes de aprehensión si no levantamos el plantón pacífico que iniciamos el 12 de octubre en El Caracol.
Expresaron que “el bloqueo es pacífico, es legítimo. Pedimos luz y camino. Eso no es un delito”
El bloqueo lo reactivaron desde el lunes, por la noche incluso incendiaron llantas y advierten que no liberarán la zona hasta lograr compromisos oficiales.
En redes sociales se difundió el apoyo que han recibido los manifestantes del bloqueo en El Caracol y la caseta de Ixtepec: “queremos agradecer infinitamente a todas las personas, familias y amigos que nos han traído alimentos y víveres. Gracias a las compañeras que se organizaron para traer la comida calientita, a los que trajeron agua, refrescos y tortilla”, indicaron
En el comunicado, las autoridades han demandado al gobierno del Oaxaca tres puntos de atención: cese inmediato a las amenazas y a la criminalización; que se instale una mesa de diálogo en El Caracol y no en una oficina y la intervención de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.
De acuerdo con versiones de medios locales, la movilización cuenta con el respaldo de pobladores y autoridades municipales de San José El Paraíso y Santa Isabel de la Reforma (Santo Domingo Tehuantepec), Villa La Esperanza, Guigovelaga y San Miguel (Santiago Lachiguiri) y El Porvenir, Xadani, Nueva Esperanza, Cuajinicuil y La Cumbre (Guevea de Humboldt), además de las cabeceras municipales de Santiago Lachiguiri y San Juan Mazatlán Mixe, entre otros.
De acuerdo con lugareños, el primer contacto con el gobierno, 48 horas iniciada la movilización indicaba que se llevó a cabo “un primer diálogo con representantes del gobierno estatal en este restaurante ubicado sobre el entronque del crucero de Tehuantepec”.





































