Un presunto dirigente de la Mara 18, buscado por la justicia de El Salvador por su probable participación en al menos 15 homicidios, delitos sexuales y narcomenudeo, fue detenido en Villahermosa durante un operativo coordinado entre fuerzas federales y autoridades estatales.
Se trata de Óscar Ariel “N”, conocido como “El Cabra”, señalado por las autoridades salvadoreñas como uno de los líderes de esta organización criminal. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la captura y destacó el intercambio de información entre México y El Salvador para ubicar al sospechoso.
De acuerdo con los datos difundidos, el detenido cuenta con una orden de captura vigente por los delitos de agrupaciones ilícitas y homicidio agravado, emitida por el Tribunal Segundo Contra el Crimen Organizado del departamento de Santa Ana, en El Salvador.
La detención representa un nuevo episodio de la cooperación regional para localizar a personas buscadas por delitos graves en Centroamérica que son ubicadas en territorio mexicano. Sin embargo, las acusaciones contra “El Cabra” deberán seguir los procedimientos judiciales correspondientes.
OPERATIVO CONJUNTO PERMITIÓ UBICAR AL SOSPECHOSO
En la detención participaron elementos de la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y corporaciones estatales.
García Harfuch reconoció la colaboración del Gobierno de El Salvador. Cuyo intercambio de información permitió avanzar en la localización del presunto dirigente, así como la participación del gobernador de Tabasco, Javier May, y de las autoridades de la entidad.
Hasta la información difundida sobre el operativo, no se detallaron las circunstancias específicas en las que fue localizado “El Cabra”, ni se precisó públicamente cuál será el procedimiento para su eventual entrega a las autoridades salvadoreñas.
QUINTANA ROO Y CHIAPAS, OTROS PUNTOS DE CAPTURA
La detención en Tabasco se suma a una serie de operativos realizados durante 2026 contra presuntos integrantes y dirigentes de la Mara 18 en distintas entidades mexicanas, principalmente en el sur y sureste del país.
El 5 de octubre, autoridades de Quintana Roo reportaron la captura de Rudy Augusto Ortiz Morales, alias “Smoking”, y de otro hombre conocido como “Liro Spyder”, señalados como presuntos dirigentes de la pandilla y buscados tras escapar del centro penitenciario Fraijanes II, en Guatemala, el 12 de octubre de 2025.
Ambos fueron detenidos en el municipio de Benito Juárez. Durante la intervención, las autoridades reportaron el aseguramiento de 379 bolsas con presunta marihuana, un arma corta calibre 9 milímetros, dos cargadores, 18 cartuchos útiles, teléfonos celulares, documentos y una libreta con anotaciones.
No obstante, existen discrepancias en publicaciones periodísticas sobre la identidad legal de “Liro Spyder”, por lo que ese dato requiere confirmación oficial.
En Chiapas, también en octubre, fue detenido César Oswaldo “N”, alias “El Pulpito” o “Snaiper”, identificado por autoridades estatales como presunto dirigente de la facción 18 Sureños. Según la información difundida, era requerido en El Salvador por diversos delitos, entre ellos homicidio agravado, extorsión agravada y tráfico ilícito.
DETENCIONES Y EXPULSIONES EN LA FRONTERA SUR
Las acciones contra presuntos integrantes de pandillas centroamericanas también se extendieron a meses anteriores.
El 8 de agosto, autoridades detuvieron en Tapachula, Chiapas, a Remberto Ismael Colindres, identificado como presunto integrante de la facción 18 Revolucionarios y buscado por la justicia salvadoreña desde 2022. Entre los señalamientos en su contra figuraban tentativa de extorsión y amenazas contra el presidente Nayib Bukele y personas de su entorno.
Ese mismo día, México expulsó a otros presuntos integrantes de pandillas detenidos en operativos recientes en el sur de Chiapas. Entre ellos estaban Roberto Jandres, alias “Adobe”, y Carlos, conocido como “Kriky”, ambos señalados como integrantes de la Mara 18.
En esos procedimientos también fueron entregados presuntos integrantes de la Mara Salvatrucha (MS-13), una organización distinta. La diferencia es relevante para evitar que todas las detenciones relacionadas con pandillas centroamericanas se atribuyan a un solo grupo.
En junio, la Fiscalía de Chiapas informó de la captura de Roberto “N”, alias “Tuntun”, en Puerto Madero, municipio de Tapachula. El hombre fue identificado como presunto integrante y dirigente de la Mara 18, con dos órdenes de captura vinculadas a delitos relacionados con armas, explosivos y contra la salud.
UNA ORGANIZACIÓN CON FACCIONES Y PRESENCIA TRANSNACIONAL
La Mara 18, también conocida como Barrio 18 o 18th Street Gang, surgió en Los Ángeles, California. Y, posteriormente, extendió su presencia hacia países de Centroamérica, entre ellos El Salvador, Guatemala y Honduras.
Su expansión estuvo relacionada, entre otros factores, con las deportaciones desde Estados Unidos durante la década de 1990, cuando algunos integrantes trasladaron sus redes y formas de organización a la región.
Con el paso del tiempo, la pandilla desarrolló estructuras propias y se fragmentó en facciones como 18 Sureños y 18 Revolucionarios. También mantiene una rivalidad histórica con la Mara Salvatrucha, conocida como MS-13.
Organizaciones de análisis criminal, como InSight Crime, han documentado que a la Mara 18 se le atribuyen actividades como homicidios, extorsión y distribución de drogas en distintas zonas de Centroamérica. Sin embargo, la pertenencia a una organización no demuestra por sí sola la responsabilidad individual de una persona en cada uno de esos delitos.
COOPERACIÓN INTERNACIONAL, CLAVE PARA LOCALIZAR A LOS PRÓFUGOS
Las capturas reportadas durante 2026 reflejan el uso de mecanismos de intercambio de información entre México y países centroamericanos para ubicar a personas requeridas por la justicia.
En Quintana Roo, las autoridades actuaron frente a la localización de dos presuntos prófugos de una prisión guatemalteca. En Chiapas, varios operativos estuvieron relacionados con órdenes de captura y solicitudes de las autoridades salvadoreñas. Ahora, la detención de “El Cabra” en Tabasco vuelve a colocar la cooperación bilateral en el centro de las acciones de seguridad.
El siguiente paso será conocer la situación jurídica del detenido y los procedimientos que correspondan ante los requerimientos de El Salvador. Mientras tanto, las acusaciones que pesan sobre él deberán acreditarse ante las instancias competentes.
La captura constituye un golpe operativo contra una persona identificada por autoridades extranjeras como presunto líder criminal, pero el alcance judicial del caso dependerá de la documentación de las acusaciones, la cooperación entre ambos países y el cumplimiento de los procedimientos legales.








































