La Facultad de Idiomas de la UABJO respondió con cursos en línea el sábado y domingo luego de la protestas y toma pacífica de las instalaciones, principalmente de la sede Burgoa.
Alrededor de de 20 catedráticos de la Facultad de Idiomas de la UABJO llevaron una toma pacífica de las instalaciones universitarias y, en lugar de ser llamados al diálogo por parte de la burocracia universitaria encabezada por el rector Farid Acevedo, la respuesta fue un comunicado donde se informaba a alumnos la realización de clases en línea.
Los trabajadores denunciaron la precarización laboral en la Facultad de Idiomas y llamaron a las autoridades universitarias a solucionar sus demandas. Algunos trabajadores, indicaron, han prestado sus servicios por más de 20 años sin contar con contrataciones formales ni prestaciones básicas de ley.
Este domingo los trabajadores inconformes hicieron circular un comunicado en el cual indican que la toma de las instalaciones es pacífica y responde a la falta de atención efectiva a las demandas laborales.
Indicaron que algunos tienen más de 24 años de servicio sin respeto a sus derechos laborales décadas “en las que se han dedicado a la formación de estudiantes sin que les hayan sido respetados los derechos y las prestaciones que por ley”.
De acuerdo con los profesores, desde la primera toma de la sede Burgoa, la administración asumió el compromiso de incorporar a los más de 20 docentes a la nómina formal. Sin embargo, aseguran que venció el plazo acordado sin que se cumpliera la incorporación prometida. Explican que la toma “constituye una medida de presión política para conseguir atención y cumplimiento ante una problemática que se ha prolongado por años”
Además de exigir al rector que haga su trabajo, indicaron que nunca han actuado ni actuarán con violencia y en pleno respeto al patrimonio universitario.
Bloqueo regional pacífico. Punto: El Caracol, Tehuantepec, Oaxaca
Hoy se levantan con una sola voz. La comunidad Mixe Zapoteca se unen en apoyo mutuo y solidaridad para exigir el respeto a sus derechos fundamentales y el cese del olvido institucional.
Durante años han padecido fallas constantes en el servicio eléctrico, apagones prolongados que dañan sus herramientas y alimentos, así como caminos abandonados que ponen en riesgo la vida y la economía de las familias. Tener energía eléctrica estable y carreteras transitables no es un lujo: es un derecho.









































