Faltan cuatro años para que estemos en presencia de las campañas presidenciales en nuestro gran país para renovar al Titular o a la Titular del Ejecutivo Federal; sin embargo, podemos afirmar que desde ahora hay manifestaciones y movimientos encaminados a descalificar a quienes se estima que pueden tener la posibilidad de ser abanderados de algún Partido Político, para ese fin.
Mirando el panorama nacional, y con base en los apoyos económicos que brindan a la población, estamos en posibilidades de considerar que el Partido Morena hasta ahora tiene, mayores posibilidades de triunfar, como también partiendo de la base que la Directora de Gobernación Guadalupe Tadei que cobra con el nombramiento de Presidenta Consejera del INE está a las órdenes del gobierno, como lo vimos con la ficticia e ilegal sobre representación que manejó para obtener la mayoría en la Cámara de Diputados, aun cuando debe aguardarse a los resultados que se den en las elecciones del próximo año.
Con motivo de la marcha que se hizo en recuerdo a los lamentables sucesos del 2 de octubre, uno de los coordinadores refirió que deberían de activarse los procedimientos en contra de aquellos funcionarios que pudieran considerarse con alguna responsabilidad; expresó que aún cuando estuvieran muertos la Suprema Corte debería declarar su culpabilidad. Fue una declaración equivocada. No existen procedimientos post mortem como los llamó.
De haberlos, sería un atentado contra nuestro Estado de Derecho, el mismo coordinador en otro acto en recuerdo de los mismos hechos, dijo que la Presidenta Sheinbaum había decretado la creación de una Fiscalía para la investigación de lo sucedido en octubre hace 58 años. Esta afirmación no es cierta. La Presidenta, el 2 de octubre de 2024, en su primera conferencia matutina, firmó un Decreto en el que reconocía los homicidios perpetrados esa fecha, y emitió una disculpa en nombre del Estado mexicano por lo sucedido esa fecha.
En las declaraciones que he mencionado el mencionado dirigente expresó que ese juicio deberá hacerse en contra de quienes entonces eran el Presidente de la República, el Secretario de Gobernación, el Secretario de la Defensa Nacional y otros funcionarios. A quien más desean “juzgar y condenar” es al general García Barragán.
Con el propósito de descalificar a su nieto, el licenciado Omar García Harfuch que ha desempeñado su trabajo con valor y eficiencia. Y a quien López Obrador no le tiene ningún afecto, precisamente por la misma causa de ser nieto de su abuelo. Cuando siendo jefe de la policía de la ciudad de México sufrió un atentado, se comenta que el entonces Presidente no fue al hospital en que estaba internado, como que se opuso a su candidatura para ser Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, e impuso a Clara Brugada.
Hasta ahora, es de los funcionarios de Morena que goza de las mayores simpatías, incluso el Senador Manuel Velasco, por su popularidad, lo calificó como el Pedro Infante de la política, considerándolo un posible candidato presidencial.
Como me decía un corredor de maratones, difícilmente el que sale en primer lugar es el que gana. Otros posibles son Marcelo Ebrard, con una trayectoria destacada en el servicio público, también y con la simpatía de Palenque, la campeona de los baches, Clara Brugada, y no veo a otros u otras, salvo lo que suceda en los próximos cuatro años.
Parafraseando a un viejo político priista, y a excepción de Omar y Marcelo, podemos calificar a los aspirantes, con la frase de que “la caballada está muy flaca”
*Profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM






























