Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) cumplimentaron una orden de aprehensión en contra de E.R.S.A., propietario y director de un centro de rehabilitación local. Se le acusa como presunto responsable del delito de homicidio calificado con ventaja, en la modalidad de comisión por omisión, en agravio de un interno que sufrió una dolorosa agonía dentro del supuesto espacio de ayuda.
AGONÍA TRAS LAS REJAS
De acuerdo con los expedientes de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), la víctima, identificada con las iniciales A.J.S.V., ingresó a la institución el pasado 29 de septiembre de 2025 bajo un contrato legal que garantizaba de forma estricta su alojamiento, vigilancia, custodia e integridad física. Sin embargo, los protocolos de cuidado se transformaron rápidamente en una pesadilla.
La carpeta de investigación detalla que el pasado 01 de octubre, el interno sufrió una severa descompensación y un fuerte golpe en la cabeza dentro del dormitorio. A pesar de que la emergencia fue notificada al director, este hizo caso omiso y decidió no solicitar atención médica.
ESPOSADO Y EN AYUNO FORZADO
La violencia escaló al día siguiente cuando, tras registrarse un altercado en la zona de dormitorios, la víctima resultó con una lesión en la mano. Lejos de brindarle auxilio, los encargados del anexo lo sujetaron a una cama utilizando esposas metálicas, una medida de castigo que la FGEO calificó como ilegal.
Para el 03 de octubre, el estado de salud de A.J.S.V. era crítico: presentaba un ayuno prolongado, dolor punzante en todo el cuerpo y falta total de apetito. El imputado ordenó mantenerlo encadenado y limitó su alimentación a suplementos líquidos, postergando deliberadamente la llegada de un médico especialista.
CRUEL DESENLACE
La negligencia médica cobró factura durante las primeras horas del 04 de octubre, cuando los mismos internos hallaron a la víctima convulsionando, con pérdida del conocimiento y un dolor abdominal insoportable. En un intento desesperado por evadir la justicia, los encargados lo trasladaron de urgencia al Hospital Comunitario de Teotitlán de Flores Magón, donde los médicos de guardia confirmaron que el joven ingresó sin signos vitales.
Los resultados de la necropsia de ley y los dictámenes periciales forenses fueron contundentes: la causa del fallecimiento fue un traumatismo cerrado de abdomen, acompañado de una masiva hemorragia interna provocada por la laceración y estallamiento del bazo, lesiones presuntamente infligidas durante el cautiverio.
Tras recopilar los datos de prueba a través de la Vicefiscalía General de Control Regional, un juez libró la orden de captura que fue ejecutada por los agentes ministeriales en calles de este municipio de la Sierra de Flores Magón. El detenido ya fue puesto a disposición del juez de control para que determine su situación jurídica en las próximas horas.







































