Oaxaca enfrenta este miércoles un escenario meteorológico complicado por la interacción de distintos sistemas atmosféricos que favorecerán lluvias intensas, tormentas eléctricas, rachas de viento y oleaje elevado en las zonas costeras.
Mientras la tormenta tropical Isaías se desplaza sobre el golfo de México, una zona de baja presión con posibilidad de desarrollo ciclónico permanece bajo vigilancia en el Pacífico Sur mexicano. Este segundo sistema representa el principal factor de inestabilidad para Oaxaca y podría generar precipitaciones intensas en distintas regiones de la entidad.
El panorama exige especial atención debido a que las lluvias podrían provocar crecidas de ríos y arroyos, inundaciones repentinas y deslaves, particularmente en zonas montañosas.
OAXACA, ENTRE DOS SISTEMAS
La tormenta tropical Isaías se localiza sobre el golfo de México y concentra sus mayores efectos sobre estados del oriente y sureste del país. Sin embargo, Oaxaca también enfrenta condiciones adversas por el sistema ubicado en el Pacífico Sur, el cual podría convertirse en el huracán Simón.
De acuerdo con el pronóstico citado, la zona de baja presión, combinada con un canal de baja presión sobre la Sierra Madre Occidental, favorecerá lluvias intensas en la costa de Guerrero, así como en el norte, centro y suroeste de Oaxaca y sectores de Chiapas.
En las costas de Oaxaca se prevén además rachas de viento de entre 40 y 60 kilómetros por hora y oleaje de dos a tres metros de altura.
LLUVIAS QUE PUEDEN DESBORDAR CAUCES
El principal riesgo para la población no se encuentra únicamente en la cantidad de lluvia, sino en sus posibles efectos sobre terrenos saturados y cauces.
Las precipitaciones intensas pueden elevar rápidamente los niveles de ríos y arroyos, generar inundaciones en zonas bajas y aumentar la posibilidad de deslaves en regiones montañosas.
El escenario resulta particularmente delicado en comunidades asentadas cerca de laderas, barrancas y cauces, donde una lluvia intensa puede modificar las condiciones en cuestión de minutos.
Por ello, las autoridades recomiendan no intentar cruzar ríos, arroyos, vados o calles inundadas, ya sea a pie o en vehículo.
ALERTA EN CARRETERAS Y ZONAS MONTAÑOSAS
La humedad también favorecerá la formación de bancos de niebla en sectores montañosos de Oaxaca, Veracruz, Puebla y Chiapas.
La reducción de visibilidad podría complicar la circulación en carreteras, especialmente durante las primeras horas del día y por la noche.
A esto se suma el riesgo de desprendimientos de tierra y piedras en caminos ubicados junto a laderas, particularmente después de periodos prolongados de lluvia.
La recomendación para los automovilistas es reducir la velocidad, utilizar luces adecuadamente y evitar desplazamientos por zonas donde existan reportes de derrumbes o inundaciones.
COSTA OAXAQUEÑA, CON MAR PICADO
El litoral tampoco queda fuera del escenario de riesgo. El pronóstico contempla oleaje de entre dos y tres metros en costas de Oaxaca y Guerrero, acompañado de rachas de viento.
Estas condiciones pueden representar un peligro para embarcaciones menores, pescadores y personas que realicen actividades recreativas en el mar.
La recomendación es atender las indicaciones de las capitanías de puerto y Protección Civil, así como evitar ingresar al mar mientras persistan las condiciones adversas.
ISAIAS AVANZA POR EL GOLFO
En el otro extremo del país, Isaías mantiene su desplazamiento sobre el golfo de México.
El sistema presenta vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y rachas de hasta 85 kilómetros por hora, con movimiento hacia el este-noreste.
Su circulación está generando lluvias intensas en Campeche y Yucatán, además de precipitaciones muy fuertes en Tamaulipas, Veracruz y Tabasco.
Aunque los mayores efectos de Isaías se concentran en esas entidades, su circulación forma parte del amplio escenario de humedad e inestabilidad que afecta al sureste mexicano.
EL RIESGO NO TERMINA CON LA LLUVIA
Las autoridades meteorológicas mantienen bajo vigilancia tanto a Isaías como al sistema del Pacífico.
Para Oaxaca, el llamado es a no minimizar las precipitaciones ni esperar a que una inundación o deslave ocurra para tomar medidas preventivas.
Además de evitar cauces y zonas inundadas, se recomienda mantenerse alejado de laderas inestables, árboles, postes y estructuras que puedan caer durante las tormentas.
La población de zonas costeras deberá mantenerse atenta a los avisos oficiales ante el oleaje elevado, mientras que quienes viven en zonas serranas deben prestar especial atención a posibles escurrimientos, caída de piedras y movimientos de tierra.











































