Unos dos mil trabajadores de la educación iniciaron este lunes una movilización desde las instalaciones del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) hacia el Zócalo de la capital, como parte de una jornada de protesta que contempla un plantón estatal de 72 horas.
La marcha es encabezada por la dirigente de la Sección 22 del SNTE, Yenny Aracely Pérez Martínez, y reúne a integrantes del Nivel Educativo de los Pueblos Originarios, quienes colocaron en el centro de sus reclamos el reconocimiento y fortalecimiento de la estructura encargada de atender la educación indígena en Oaxaca.
La protesta ocurre en el marco del séptimo aniversario de la Dirección General de Educación de los Pueblos Originarios de Oaxaca (DGEPOO), pero el festejo quedó desplazado por una larga lista de demandas laborales, administrativas y de infraestructura.
EXIGEN RECONOCIMIENTO PARA LA EDUCACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS
Uno de los principales reclamos es que la DGEPOO sea reconocida formalmente como una instancia fundamental para la atención educativa de las comunidades originarias.
Los trabajadores sostienen que el reconocimiento debe ir acompañado de recursos, personal, infraestructura y condiciones que permitan atender las particularidades de las escuelas ubicadas en comunidades indígenas.
A la par, exigen la implementación de un curso de inducción para quienes ingresan a la docencia en el medio indígena, así como la ampliación del programa REDES-SEP y un aumento en el incentivo económico que reciben sus participantes.
JUBILACIONES Y FALLECIMIENTOS DEJAN VACANTES, SEÑALAN
En el terreno laboral, los docentes demandan la contratación inmediata de personal para cubrir plazas derivadas de jubilaciones y defunciones.
También reclaman la contratación de las propuestas de hijos de trabajadores jubilados pertenecientes al PAEE, además de mejoras económicas para supervisores, jefes de zona y representantes sindicales.
Otro de los puntos planteados es la reactivación de la beca comisión para trabajadores que realizan estudios de posgrado, un mecanismo que, de acuerdo con los docentes, resulta necesario para continuar con su formación profesional.
ESCUELAS Y SUPERVISIONES, ENTRE LAS CARENCIAS
La movilización también expone demandas relacionadas con las condiciones materiales en las que trabajan los integrantes del nivel educativo.
Los docentes exigen mobiliario, equipo tecnológico y mejores instalaciones para las supervisiones escolares y jefaturas de zona.
También piden construir y rehabilitar espacios destinados a estas funciones, así como asignar claves de centros de trabajo a escuelas de nueva creación.
La lista incluye además la renovación del parque vehicular de las jefaturas de zona y la entrega de vehículos a aquellas que actualmente no cuentan con uno.
Estas demandas muestran que el conflicto no se limita a cuestiones salariales. Los trabajadores reclaman recursos para operar escuelas, supervisiones y estructuras educativas que atienden a comunidades de distintas regiones del estado.
TAMBIÉN RECLAMAN ATENCIÓN PARA LA NIÑEZ INDÍGENA
Otro de los puntos que forman parte de la jornada está relacionado con los acuerdos establecidos con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), tanto a nivel estatal como nacional.
Los docentes demandan que se cumplan los compromisos relacionados con el funcionamiento de casas y comedores destinados a niñas y niños indígenas.
El reclamo coloca nuevamente sobre la mesa las condiciones de atención para estudiantes que dependen de estos espacios para continuar con su educación, particularmente en comunidades donde las distancias y las condiciones económicas dificultan el acceso a los centros escolares.
PLANTÓN DE 72 HORAS EN EL ZÓCALO
La movilización tendrá como siguiente escenario el Zócalo de Oaxaca, donde está prevista la instalación de un plantón estatal durante 72 horas.
Con esta acción, los trabajadores buscan presionar para obtener respuestas a sus planteamientos y mantener abierta la negociación con las autoridades educativas.
La protesta también representa una nueva afectación potencial para la movilidad y las actividades comerciales del Centro Histórico, debido a la permanencia de los manifestantes en uno de los principales espacios públicos de la capital.
La jornada ocurre, además, en una ciudad donde las movilizaciones magisteriales forman parte recurrente de la vida política y social. El reto para las autoridades será atender las demandas sin que el conflicto se prolongue ni termine afectando nuevamente a estudiantes, familias, comerciantes y habitantes del centro de la capital.
SIETE AÑOS DESPUÉS, EL RECLAMO SIGUE ABIERTO
El séptimo aniversario de la DGEPOO encuentra a sus trabajadores en las calles y no únicamente en una jornada conmemorativa.
Para los docentes, la fecha sirve como recordatorio de una estructura educativa que, sostienen, requiere mayor reconocimiento, presupuesto y capacidad operativa.
La movilización plantea así una doble exigencia: fortalecer la educación destinada a los pueblos originarios y resolver pendientes laborales y administrativos que, según los trabajadores, continúan sin atención suficiente.
Mientras el plantón permanezca instalado, la presión estará sobre la mesa. La salida del conflicto dependerá de las respuestas que reciban los docentes y de si éstas son suficientes para desactivar la protesta.










































