La añeja disputa por los derechos de tránsito y las rutas de pasaje en los municipios conurbados sumó un nuevo capítulo. La Dirección de Vialidad Municipal implementó un sorpresivo operativo relámpago que derivó en el aseguramiento de tres mototaxis, desatando el descontento entre choferes que buscan ganar el sustento diario en una zona de alta demanda de transporte económico.
BAJO LA LUPA OFICIAL
La administración local justificó la movilización argumentando supuestas quejas de los vecinos por la proliferación de estas unidades en las calles. Los agentes viales coparon diversos puntos estratégicos para interceptar los vehículos de tres ruedas bajo el argumento de que carecen de la autorización o los permisos vigentes expedidos por el ayuntamiento para levantar pasaje en la demarcación.
Para los conductores, este tipo de medidas representa un golpe directo a su economía, en un contexto donde las opciones de transporte formal suelen ser insuficientes o más costosas para los usuarios de las colonias populares.
DESAFÍO A LAS ORGANIZACIONES SINDICALES
El presidente municipal, Juan Carlos García Márquez, lanzó una advertencia directa a los líderes transportistas. El edil remarcó que la prohibición es absoluta y que no dará marcha atrás sin importar la organización, confederación o sindicato al que pertenezcan los choferes.
Hasta el momento, las autoridades han mantenido hermetismo sobre las sanciones económicas impuestas a los detenidos o el costo que implicará para los dueños recuperar sus unidades de los corralones oficiales.
VIGILANCIA BAJO ADVERTENCIA
El palacio municipal adelantó que los retenes e inspecciones se mantendrán de manera permanente y aleatoria en los límites del municipio. Esta postura mantiene en alerta a los choferes de los municipios vecinos, quienes denuncian que estas acciones buscan cerrarles el paso sin antes realizar alguna mesa de diálogo para concretar acuerdos en donde los beneficiados sean los usuarios del transporte.





































