El conocimiento detrás de los colores que dan vida a los textiles de Oaxaca fue compartido durante el taller “La grana y sus tonalidades”, una actividad realizada como parte de la exposición Ladbeej: El textil teñido con cochinilla, la cual se muestra en el Museo Textil de Oaxaca.
Impartido por el artista invitado Levi Sosa, originario de San Pablo Villa de Mitla, el taller acercó a los participantes al proceso de teñido con fibras y tintes naturales, particularmente al uso de la grana cochinilla, un pigmento que forma parte de la tradición textil de diversos pueblos de Oaxaca.
A lo largo de la actividad, los asistentes conocieron de manera práctica las distintas etapas que atraviesa la lana antes de recibir el color. El proceso comenzó con el lavado y desgomado de las fibras, seguido del mordentado, una etapa que permite preparar la lana para la fijación del tinte, hasta llegar finalmente al teñido de las madejas.
Uno de los momentos centrales fue la experimentación con la grana cochinilla, a partir de la cual los participantes pudieron observar cómo un mismo tinte puede producir diferentes tonalidades. Para ello utilizaron modificadores como limón, vinagre y sulfatos, elementos que intervienen en la transformación del color.
Más allá de aprender una técnica, el taller permitió reconocer el vínculo entre los recursos naturales y los conocimientos que han pasado de generación en generación entre quienes se dedican al trabajo textil.
La experiencia mostró así que detrás de cada color existe un proceso en el que intervienen la naturaleza, los materiales, la experimentación y, sobre todo, las manos de los artesanos y artistas que mantienen vivo este conocimiento.
Con actividades de este tipo, la exposición Ladbeej: El textil teñido con cochinilla amplía la experiencia del público más allá de la contemplación de las piezas, al acercarlo directamente a los procesos y saberes relacionados con la creación textil.









































