En el marco del Día Nacional del Maíz, organizaciones campesinas, autoridades comunitarias, estudiantes y académicos reunidos en Oaxaca lanzaron una advertencia sobre los posibles impactos ambientales y de bioseguridad asociados con el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas al campo, entre ellas un fungicida basado en ARN cuya fabricación fue anunciada recientemente por el gobierno federal.
Durante una conferencia realizada en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), integrantes del Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo de Oaxaca cuestionaron el proyecto y exigieron que no se produzca ni utilice en México este tipo de producto hasta que existan estudios suficientes que permitan evaluar sus posibles consecuencias.
Los representantes sostuvieron que el desarrollo de estas tecnologías requiere aplicar el principio de precaución, particularmente en un país con una amplia diversidad biológica y con sistemas agrícolas tradicionales que dependen de la salud de los suelos.
CUESTIONAN EL USO DEL ARN CONTRA HONGOS
Uno de los principales señalamientos estuvo dirigido al denominado biofungicida de ARN.Latinos y latinoamericanos
Los representantes de las organizaciones cuestionaron incluso el uso del término “biofungicida”, al considerar que un producto diseñado para combatir hongos podría afectar organismos fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas agrícolas.
“Si es fungicida no es bio”, señalaron durante la conferencia, al argumentar que “los hongos son el motor del suelo y la agroecología”.
Desde su perspectiva, el uso de esta tecnología sin evaluaciones ambientales suficientes podría alterar la microbiota de los terrenos agrícolas y generar consecuencias que, sostuvieron, todavía no pueden dimensionarse.
No obstante, estas afirmaciones corresponden a la posición de las organizaciones participantes y no constituyen por sí mismas una evaluación científica concluyente sobre los efectos del producto. La discusión requiere considerar estudios toxicológicos, ambientales y de bioseguridad independientes y verificables.
ADVIERTEN SOBRE UNA NUEVA GENERACIÓN DE TECNOLOGÍAS
El pronunciamiento también cuestionó el impulso gubernamental a distintas herramientas de manipulación genética aplicadas a cultivos, insectos y otros organismos.
Entre las tecnologías mencionadas se encuentran la edición genética de cultivos, los plaguicidas basados en ARN y las moscas transgénicas.
Las organizaciones consideran que estos desarrollos representan posibles riesgos ambientales, de bioseguridad y para las comunidades, particularmente si son introducidos sin mecanismos suficientes de evaluación y vigilancia.
“Están impulsando la fabricación de una nueva generación de organismos modificados genéticamente sin tomar en cuenta el principio de precaución”, establece el documento.
El colectivo también cuestionó la participación de empresas multinacionales vinculadas con el mercado de agroquímicos y semillas modificadas genéticamente, aunque sus señalamientos sobre intereses empresariales forman parte de su posicionamiento y deberán distinguirse de hechos comprobados en cada proyecto específico.








































