Aun cuando la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) sigue sin autorizar la manifestación de impacto ambiental (MIA regional) del mega proyecto, la construcción de la presa Mujer Solteca (antes Margarita Maza y Paso Ancho) avanza con la construcción de la presa y con las licitaciones para el acueducto de más de 100 kilómetros.
Luego de las dos convocatorias para el segundo y tercer tramo del acueducto, lanzadas el 21 de agosto de este año, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) publicó este 28 de septiembre la nueva licitación pública para el primer tramo del acueducto. Este tramo irá de la obra de toma (en Sola de Vega) al entronque con la carretera Oaxaca-Yogana, según la convocatoria.
En tanto, el segundo tramo abarcará del entronque con la carretera Oaxaca – Yogana a la planta de bombeo, y el tercer tramo será de la planta de rebombeo a los sitios de entrega, es decir, a la ciudad de Oaxaca.
Con la reciente emisión de la licitación para el primer tramo del acueducto, prácticamente se han agotado las licitaciones para este mega proyecto del Programa Nacional Hídrico, cuya ejecución enfrenta amparos y la posible intervención de la Comisión de Cooperación Ambiental del T-MEC (debido a una petición hecha por una organización no identificada). Por ahora, se espera que también se emita alguna licitación para la supervisión externa de la construcción del acueducto o que esta sea la misma que la contratada para la construcción de la presa.
INCERTIDUMBRE EN TORNO AL MEGAPROTECTO
La presa enfrenta dos amparos: uno de ellos en curso, que inició el activista Markoa Vásquez junto con la asociación civil Litigio Estratégico Indígena, y otro al que ya se negó la suspensión definitiva y que interpuso el Observatorio Comunitario del Agua y Medio Ambiente de los Valles Centrales. Además de enfrentar la incertidumbre en cuanto a su inicio de operaciones.
Aunque se espera que la construcción del caso y cortina (la presa en sí) se termine en diciembre del 2027, la construcción del acueducto contempla más de 1,400 días. Es decir, hasta cuatro años, según los tiempos marcados para cada tramo, los cuales se espera que se construye al mismo tiempo.
Esto deja la incertidumbre sobre cuándo comenzará la operación de la presa, ya que al considerar el tiempo de construcción del acueducto probablemente sería en el 2030 o en el 2031. Eso en caso de no presentar algún retraso o detención por las irregularidades y omisiones que se señalan en los amparos y en la petición presentada ante la Comisión para la Cooperación Ambiental del T-MEC.
Además, porque persisten aspectos o elementos que no se han concluido para avanzar en el proyecto. Hasta el 14 de abril, fecha de publicación de la Ficha de Valoración Estratégica (FIVE), la posesión de predios y derechos de vía para el megaproyecto iban al 50 por ciento de avance. Para esa fecha, todavía estaba en un 30 por ciento el análisis de la MIA para la presa (estudio ingresado en agosto de 2025 ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales).
Asimismo, estaban pendientes de elaboración los estudios ambientales para el acueducto de más de 100 kilómetros y para la planta potabilizadora.









































